El gobernador de la región de Kayes, general de brigada Moussa Soumaré, decretó un toque de queda desde el 13 de mayo de 2026 y hasta nuevo aviso, en un contexto de deterioro de la situación de seguridad en el oeste de Malí.
Según el comunicado oficial, la circulación de personas y vehículos queda prohibida entre las 00:00 y las 06:00 en toda la región. Solo estarán exentos los vehículos de las fuerzas de defensa y seguridad, así como las ambulancias debidamente autorizadas.
La medida sucede a un anterior toque de queda impuesto el 29 de abril de 2026, que regía de 21:00 a 06:00. Aunque el nuevo dispositivo reduce la franja horaria, mantiene el principio de control nocturno en esta zona estratégica fronteriza con Senegal y Mauritania.
Kayes ocupa un lugar clave en los intercambios económicos del país, especialmente a través de los corredores Dakar-Bamako y Nuakchot-Bamako. Diversos análisis señalan que la región se ha vuelto más vulnerable ante la expansión de grupos armados en el oeste maliense.
El agravamiento de la inseguridad se remonta, entre otros hechos, a los ataques coordinados del 1 de julio de 2025 reivindicados por el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), que afectaron varias posiciones militares, incluidas Kayes y Diboli.
Las autoridades sostienen que el nuevo toque de queda busca reforzar la vigilancia, proteger infraestructuras estratégicas —como los complejos hidroeléctricos vinculados a la OMVS— y prevenir infiltraciones en esta zona fronteriza. No se ha anunciado una fecha para su levantamiento.

