El Gobierno maliense pidió, este miércoles 19 de agosto, reforzar la protección de los actores humanitarios, en vísperas de una conmemoración nacional prevista en Mopti. OCHA contabilizó 814 incidentes que afectaron el acceso humanitario en 2025, lo que supone un aumento del 41 % respecto al año anterior.
La ministra maliense de Salud y Desarrollo Social, Assa Badiallo Touré, pidió reforzar la protección del personal humanitario con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, celebrado bajo el lema «Actuar por la humanidad». La ministra rindió homenaje a las personas que trabajan junto a las poblaciones afectadas por los conflictos, los desplazamientos y las catástrofes.
Según la ministra, más de 1.100 trabajadores humanitarios fueron «víctimas» en todo el mundo en 2025, dos de ellos en Mali. Este dato, atribuido directamente a la responsable gubernamental, acompaña un llamamiento al respeto del derecho internacional humanitario y a la protección del personal que interviene en las zonas de crisis.
El informe anual de OCHA sobre las restricciones de acceso ofrece una visión más amplia de la situación maliense: de los 814 incidentes registrados en 2025, frente a 574 en 2024, al menos 71 estuvieron relacionados con actos de violencia contra el personal, los bienes o las infraestructuras humanitarias. Este recuento incluye agresiones, robos, allanamientos y ataques contra instalaciones, más allá de los casos de muertos y heridos.
Entre los hechos más graves figura el ataque ocurrido el 25 de julio cerca de Timissa, en la región de San. OCHA informó entonces de la muerte de dos empleados de una ONG local que transportaban alimentos destinados a familias desplazadas.
Otras dos personas resultaron gravemente heridas y el camión, cargado con 40 toneladas de alimentos, fue incendiado. La base especializada Aid Worker Security Database registra además otro ataque, ocurrido el 7 de febrero en Kobé, en el eje Gao-Ansongo. Según esta fuente, un conductor de una ONG murió y otros dos trabajadores humanitarios resultaron heridos en el ataque contra un convoy que circulaba bajo escolta.
Human Rights Watch, que investigó este último suceso, estableció un balance global de al menos 34 civiles muertos y 34 heridos. La organización recogió testimonios de supervivientes y situó el ataque en una carretera ya marcada por varios episodios de violencia contra los viajeros.
Estos datos responden a metodologías diferentes: OCHA mide las restricciones que afectan a la distribución de la ayuda, mientras que Aid Worker Security Database registra los principales incidentes que afectan directamente a los trabajadores humanitarios. No obstante, muestran que la exposición del personal supera los dos casos mencionados en el mensaje de la ministra.
Para 2026, OCHA estima que 5,1 millones de personas necesitan asistencia en Mali. El plan humanitario prevé atender a 3,8 millones de ellas y requiere 577,9 millones de dólares, en un contexto en el que la seguridad de los equipos condiciona directamente el acceso de las poblaciones a la ayuda.
SG/RT/APA

