El Gobierno maliense adoptó el 13 de mayo de 2026, en Consejo de Ministros, varios proyectos de decreto relativos a la organización, el funcionamiento y la estructura orgánica de la Dirección General de Impuestos (DGI), según el comunicado oficial.
La reorganización se produce en un contexto en el que el Estado prevé movilizar 1.537 mil millones de francos CFA en ingresos fiscales en 2026. Los nuevos textos buscan corregir deficiencias detectadas en los decretos de 2019 y dotar a la DGI de los recursos humanos necesarios para los próximos cinco años.
Creada por ordenanza el 5 de junio de 2002, la DGI es responsable de diseñar y aplicar la política nacional en materia de fiscalidad interna. Su reestructuración responde a la voluntad de reforzar la movilización de recursos internos para sostener las finanzas públicas.
En 2025, la administración fiscal superó su objetivo al recaudar 1.403,160 mil millones de FCFA frente a una previsión de 1.387 mil millones, lo que representa un nivel de ejecución del 101 %. Para 2026, las autoridades aspiran a alcanzar 1.537 mil millones, es decir, 150 mil millones más que la previsión del año anterior.
En 2024, la DGI ya había superado sus metas al recaudar 1.318,576 mil millones de FCFA frente a un objetivo de 1.260 mil millones, con un nivel de cumplimiento del 105 %.
En sus consultas con Malí en 2025, el Fondo Monetario Internacional recomendó ampliar la base tributaria, modernizar las administraciones fiscal y aduanera, digitalizar el pago de impuestos e interconectar los sistemas de impuestos, aduanas y Tesoro, en línea con la estrategia de modernización administrativa emprendida por el Gobierno.

