El ministro de Estado nigeriano de Industria, el senador John Enoh, anunció que el Gobierno prevé establecer entre junio y julio un nuevo marco estratégico para el sector del algodón, textil y confección (CTG), en el marco de los esfuerzos para reactivar la industria.
Durante un acto celebrado en Abuja con motivo de una etapa clave del proyecto piloto de activación de la cadena de valor del CTG, Enoh explicó que este marco ofrecerá orientaciones generales al sector y facilitará la atracción de inversiones locales y extranjeras. Señaló que la nueva política estratégica no solo será validada, sino también presentada oficialmente en ese período.
El ministro subrayó que el sector textil, de la confección y de la moda es fundamental para la aplicación de la política industrial lanzada en febrero. Indicó que la producción de algodón en Nigeria pasó de unas 200.000 toneladas en 2001 a alrededor de 10.000 toneladas en 2025, aunque destacó que el proyecto piloto demostró que el algodón puede cultivarse, transformarse y convertirse en prendas terminadas en seis o siete meses.
Añadió que los resultados del piloto muestran que las camisetas producidas localmente con algodón nigeriano son de mejor calidad, más asequibles y más abundantes que las importadas, afirmando que no existe razón para comprarlas en el extranjero.
El ministro explicó que el programa, que involucra a productores de algodón, fabricantes textiles y confeccionistas, entrará ahora en una fase de ampliación, en consonancia con el programa de industrialización del presidente Bola Tinubu.
Por su parte, el director general del Banco de Agricultura (BOA), Ayo Sotinrin, indicó que la entidad está elaborando planes de financiación para pequeños productores y que el Gobierno creará un fondo específico, gestionado por el banco, para apoyar a toda la cadena de valor. Este apoyo se centrará en semillas mejoradas, fertilizantes, productos fitosanitarios y sistemas agrícolas basados en tecnología.
La directora general del grupo HDI, Olalade Adereye, afirmó que el éxito del proyecto piloto se debió a la adopción de métodos científicos, incluidos el uso de semillas adecuadas y análisis de suelos. Abogó por un mayor apoyo gubernamental en irrigación, mecanización y tecnologías para reforzar la competitividad internacional del sector, destacando la importancia de la cooperación entre el sector público, los inversores privados y los productores.

