El portavoz del gobierno de la República Democrática del Congo, Patrick Muyaya, presentó el lunes un balance actualizado del nuevo brote de ébola que afecta a varias zonas sanitarias, principalmente en la provincia de Ituri, en el este del país.
Según este informe, la 17ª epidemia registrada en el país ya ha causado más de 118 muertes sospechosas y más de 435 casos sospechosos. Las autoridades sanitarias también informaron de la aparición de varios focos de contagio en distintas localidades, señal de una expansión progresiva de la epidemia.
Ante esta evolución, el gobierno indicó que reforzó el dispositivo de respuesta sanitaria. Este incluye el despliegue de equipos médicos sobre el terreno, el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y la atención de los pacientes en centros especializados dedicados al tratamiento de fiebres hemorrágicas. Asimismo, continúan las investigaciones para identificar las cadenas de transmisión y limitar la propagación del virus.
Las autoridades recordaron además las principales medidas de prevención, entre ellas la notificación rápida de casos sospechosos, el aislamiento de los enfermos, evitar cualquier contacto con personas infectadas o fallecidas y el estricto respeto de las normas de higiene y protección comunitaria.
El gobierno llamó a las poblaciones locales a colaborar estrechamente con los equipos sanitarios para contener el avance de la epidemia.
Las autoridades sanitarias prosiguen las investigaciones, mientras continúa la secuenciación del virus para determinar con precisión la cepa en circulación. Los primeros resultados indican que se trataría de un ebolavirus no-Zaire, una variante distinta de la observada habitualmente en anteriores brotes registrados en el país. La secuenciación completa permitirá precisar esta identificación.


