La destitución de Ousmane Sonko de sus funciones como primer ministro, anunciada el viernes en la televisión nacional, se inscribe en una dinámica de tensiones acumuladas durante más de un año en la cúpula del Estado senegalés entre el presidente Bassirou Diomaye Faye y su antiguo jefe de Gobierno.
La trayectoria de Bassirou Diomaye Faye y Ousmane Sonko tiene su origen en su recorrido común dentro del Pastef. Bassirou Diomaye Faye, miembro del partido y antiguo secretario general, renunció a la formación tras su acceso a la Presidencia en marzo de 2024. No obstante, procede de este partido político dirigido por Ousmane Sonko, su líder histórico.
Una campaña basada en una fuerte unidad política
Impedido de participar en las elecciones presidenciales de marzo de 2024, inicialmente previstas para febrero y finalmente aplazadas por el entonces presidente Macky Sall, Ousmane Sonko designó a Bassirou Diomaye Faye como candidato sustituto.
Ambos, liberados tras la adopción de la ley de amnistía por la Asamblea Nacional, hicieron campaña bajo el lema «Diomaye mooy Sonko», reflejando una unidad política reivindicada.
Primera fractura en torno a la coalición
Las primeras tensiones surgieron a propósito de la reestructuración de la coalición «Diomaye Presidente». En el otoño de 2025, el presidente Faye reorganizó la plataforma y puso fin a las funciones de Aïssatou Mbodj al frente de la misma, confiando la coordinación a Aminata Touré.
El Pastef cuestionó esta iniciativa y continuó estructurando un marco paralelo, «APTE – Alianza Patriótica para el Trabajo y la Ética», abriendo así una primera línea de fractura organizativa.
Dos dinámicas dentro de la mayoría
La mayoría presidencial se fue estructurando progresivamente en torno a dos polos. El presidente Faye federó los apoyos de la coalición surgida de las presidenciales de 2024, mientras que Ousmane Sonko movilizó a sus aliados en torno al APTE.
Esta dualidad se reflejó gradualmente en los equilibrios políticos e institucionales, con posicionamientos diferenciados dentro del Ejecutivo.
Tensiones públicas y divergencias asumidas
En julio de 2025, Ousmane Sonko llamó públicamente a una mayor firmeza en la conducción de la acción gubernamental y criticó ciertas orientaciones internas. El presidente Faye intentó entonces apaciguar las tensiones reafirmando la ausencia de conflicto abierto y la necesidad de preservar la cohesión del Ejecutivo.
Pese a estas declaraciones, las divergencias persistieron y se hicieron cada vez más visibles con el paso de los meses.
Endurecimiento progresivo a comienzos de 2026
A inicios de mayo de 2026, el presidente Faye recordó públicamente las prerrogativas constitucionales relativas al nombramiento y la destitución del primer ministro, en un contexto de crispación interna y recomposición de alianzas políticas.
El punto de ruptura en torno a los fondos políticos
La ruptura se produjo tras una intervención de Ousmane Sonko durante la sesión de preguntas al Gobierno en la Asamblea Nacional, en la que expresó un desacuerdo frontal con el jefe del Estado sobre la gestión de los fondos políticos.
Horas después, un comunicado oficial anunció el fin de sus funciones, así como las de todo el Gobierno.
En una breve reacción, Ousmane Sonko publicó un mensaje en redes sociales: «Alhamdoulillah. Esta noche dormiré con el corazón ligero en la ciudad Keur Gorgui».
El Gobierno saliente se encarga ahora de los asuntos corrientes, a la espera del nombramiento de un nuevo equipo.


