Las señales de un acercamiento progresivo entre la Comunidad Económica de los Estados de África del Oeste (CEDEAO) y la Confederación de Estados del Sahel (AES) se multiplican en la subregión, impulsadas por iniciativas diplomáticas simultáneas en Lomé, Dakar y Cotonú, tras varios meses de tensiones institucionales.
En Lomé, una reunión informal celebrada al margen de la estrategia Togo–Sahel 2026-2028 permitió sentar las bases de un futuro marco formal de cooperación entre ambos bloques, con la participación de los ministros de Asuntos Exteriores de Mali, Burkina Faso y Níger, así como del presidente de la Comisión de la CEDEAO y del negociador jefe del organismo. Las conversaciones se centraron en la cooperación en materia de seguridad y economía, especialmente en los corredores logísticos y la preservación de los logros de la integración regional.
En Dakar, el ministro senegalés de Integración Africana y Asuntos Exteriores señaló que Senegal tiene altas probabilidades de asumir la presidencia en ejercicio de la CEDEAO, lo que reforzaría su papel en la gestión de las crisis regionales, particularmente en Mali. Senegal ya preside la Comisión del organismo para el periodo 2026-2030.
En Cotonú, el nuevo presidente beninés, Romuald Wadagni, llamó en su discurso de investidura a una cooperación regional reforzada frente a la amenaza terrorista. La presencia de delegaciones de Mali, Burkina Faso y Níger en la ceremonia fue interpretada como una señal de distensión diplomática, pese a las tensiones recientes, especialmente entre Benín y Níger.
En conjunto, estas iniciativas reflejan una evolución gradual hacia la reactivación del diálogo entre la CEDEAO y la AES, con el objetivo compartido de establecer mecanismos de cooperación estructurados en torno a la estabilidad regional, la seguridad colectiva y la defensa de los intereses de las poblaciones de África del Oeste.


