El embajador y representante permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas, Omar Hilale, declaró que el mantenimiento de la cuestión del Sáhara marroquí en la agenda del Comité de los 24 de la ONU (C24) es anacrónico.
Interviniendo en el seminario regional del Comité de los 24 de la ONU (C24), celebrado del 25 al 27 de mayo en Managua, Nicaragua, el diplomático marroquí señaló que mantener esta cuestión en la agenda del C24 constituye «ya una violación del artículo 12 de la Carta de las Naciones Unidas relativo a la primacía del Consejo de Seguridad frente a los órganos subsidiarios de la Asamblea General», subrayando que «lo es aún más hoy con la dinámica diplomática inédita que conoce el expediente del Sáhara desde la adopción de la resolución 2797».
Hilale recordó que el Consejo de Seguridad, mediante su resolución 2797, «ha trazado la vía bajo la facilitación del Enviado Personal del Secretario General con la valiosa asistencia de los Estados Unidos. Ha consagrado el plan de autonomía bajo soberanía marroquí como la única base seria y creíble para alcanzar una solución definitiva. Ha reafirmado la responsabilidad de las cuatro partes: Marruecos, Argelia, Mauritania y el ‘polisario’ en este proceso político».
«De ahora en adelante, ya no es tiempo de dilaciones, ni de discursos ideológicos obsoletos, ni de enfoques rutinarios que han mantenido durante décadas este diferendo en un estancamiento estéril, sino que es el momento de la acción y de los actos valientes que el Consejo de Seguridad espera» de las cuatro partes, particularmente de Argelia y el polisario, subrayó.
Añadió que «Marruecos, por su parte, ha acompañado las palabras con hechos: al día siguiente de la resolución 2797, detalló su plan de autonomía, abriendo así la vía a un clima prometedor en las sesiones de discusión celebradas en Washington y Madrid».
Asimismo, recordó a todos que «este expediente es competencia exclusiva del Consejo en materia de paz y seguridad, y no de cualquier narrativa doctrinal de descolonización que algunos se empeñan todavía en instrumentalizar, como ocurre durante este seminario».
Para el diplomático marroquí, «este órgano supremo de las Naciones Unidas, investido de la responsabilidad primordial del mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, ha decidido con su resolución 2797 poner fin de manera pacífica y negociada a este diferendo regional que perdura desde hace medio siglo».
Indicó además que «esta nueva dinámica es el resultado de un consenso internacional que se ha constituido de manera sólida y progresiva en torno a la Iniciativa marroquí de autonomía desde su presentación en 2007», consolidando el apoyo al plan de autonomía bajo soberanía marroquí como la única solución política y vía realista hacia un arreglo duradero por parte de más de 130 Estados miembros de las Naciones Unidas.
El representante de Marruecos señaló que «esta dinámica, por prometedora que sea, no puede continuar en medio de la procrastinación de las otras partes ni de sus maniobras para eludir el respeto de los compromisos que han asumido con los dos ‘co-chairs’ del proceso político».
El embajador Omar Hilale indicó que «las otras partes se encuentran hoy ante una elección histórica: aprovechar esta oportunidad para pasar página a un diferendo que dura desde hace medio siglo, poner fin al sufrimiento del exilio y a las condiciones de vida de las poblaciones de los campamentos de Tinduf, o bien privilegiar el statu quo, con sus riesgos de seguridad y, sobre todo, la obstrucción del horizonte de las expectativas de los pueblos de la región».


