El Consejo Nacional del Patronato de Malí (CNPM) anunció el 1 de junio la reactivación del Consejo Empresarial Mali–Marruecos con el objetivo de reforzar las relaciones económicas entre los sectores privados de ambos países, dinamizar los intercambios comerciales y favorecer la puesta en marcha de proyectos conjuntos.
Según la patronal maliense, esta reactivación busca estimular las inversiones recíprocas, facilitar las alianzas entre empresas y promover la organización de misiones económicas. La iniciativa responde a una voluntad común de consolidar los vínculos entre los círculos empresariales de Malí y Marruecos mediante mecanismos de cooperación más eficaces y orientados a resultados concretos.
Para dirigir esta nueva etapa, el CNPM designó a Sory Ibrahima Maïga como copresidente del Consejo por la parte maliense. Compartirá esta responsabilidad con Moncef Ziani, en representación del Reino de Marruecos. Ambos tendrán la misión de coordinar las actividades de la plataforma y acompañar la implementación de los proyectos identificados.
El Consejo Empresarial Mali–Marruecos será objeto de una reestructuración destinada a convertirlo en un marco de referencia para los operadores económicos de ambos países. Los sectores prioritarios incluyen la agricultura, la energía, las infraestructuras, el sector inmobiliario y los servicios, con la ambición de generar mayores inversiones y asociaciones sostenibles.
Esta reactivación se produce en un contexto en el que las empresas marroquíes ya desempeñan un papel relevante en la economía maliense, especialmente en los ámbitos de las telecomunicaciones, la banca, los seguros y las obras públicas. Las relaciones económicas entre ambos países se apoyan además en diversos acuerdos de cooperación y en intercambios regulares entre instituciones y organizaciones profesionales.
El CNPM indicó que la composición definitiva del Consejo y de sus órganos directivos será definida próximamente en concertación con las partes implicadas. Para la organización patronal, esta reactivación constituye una etapa importante en el fortalecimiento del partenariado económico entre Malí y Marruecos y debería contribuir a la concreción de proyectos generadores de valor para ambas economías.


