La Fuerza Aérea de Etiopía llevó a cabo este lunes una nueva serie de ataques contra posiciones de las Fuerzas de Defensa de Tigray (TDF), mientras continúan aumentando las tensiones en el norte del país.
Testigos citados por APA señalaron que el más reciente ataque aéreo contra las TDF tuvo lugar durante la mañana en la zona de Shererina. Según sus testimonios, un error de precisión habría provocado la muerte de un combatiente de las TDF.
Se trata del segundo ataque con drones registrado en la región en menos de tres días.
El pasado sábado, una posición de las TDF en el distrito de Sheraro, situado a unos seis kilómetros de la frontera con Eritrea, ya había sido objeto de un bombardeo. El Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) afirmó entonces que el ataque había causado importantes pérdidas humanas. Las TDF constituyen el brazo armado del TPLF.
Según diversas informaciones difundidas localmente, el dron utilizado en el ataque de Sheraro habría despegado desde la región sudanesa del Nilo Azul, una zona donde operan las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán. No obstante, esta información no ha podido ser verificada de manera independiente.
El coronel Fesseha Berhe, antiguo comandante del TPLF, declaró a medios locales que el balance de víctimas del ataque del sábado fue «elevado», aunque precisó que no podía facilitar cifras concretas por razones militares.
Fuentes regionales informaron asimismo de la destrucción de cinco camiones pertenecientes a las TDF, así como de varios vehículos que transportaban municiones de artillería y otros equipos militares.
La reanudación de estos bombardeos se produce pocos días después de que el TPLF advirtiera que una «guerra devastadora» era inminente y que podría tener repercusiones en toda la región.
Esta advertencia, unida al recrudecimiento de las operaciones con drones, está alimentando la preocupación por un posible deterioro de la ya frágil situación de seguridad en el norte de Etiopía.
SG/RT/APA


