Chad ha iniciado oficialmente su retirada de la Corte Penal Internacional (CPI), denunciando una justicia internacional marcada por una «selectividad» en detrimento de los Estados africanos. Esta decisión acerca a Yamena a la posición adoptada por los países de la Confederación de Estados del Sahel (AES), que también abandonaron la jurisdicción de La Haya en nombre de la soberanía judicial africana.
Chad notificó oficialmente este lunes al secretario general de las Naciones Unidas su decisión de retirarse de la Corte Penal Internacional, denunciando el carácter «selectivo» de su actuación y abogando por el fortalecimiento de los mecanismos judiciales africanos. La decisión se produce pocas semanas después de la notificación oficial de la retirada de Burkina Faso, Mali y Níger, agrupados en la Confederación de Estados del Sahel (AES).
En un comunicado firmado por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Integración Africana y Chadianos en el Extranjero, Ibrahim Adam Mahamat, el Gobierno indicó haber transmitido su notificación de conformidad con el artículo 127 del Estatuto de Roma, que regula las modalidades de retirada de la jurisdicción internacional.
Las autoridades chadianas explicaron que esta decisión es el resultado de un «examen exhaustivo» del funcionamiento de la CPI desde que comenzó sus actividades en 2002. Consideran que el balance de la Corte sigue estando por debajo de las expectativas que motivaron su creación y denuncian una «selectividad innegable erigida en principio».
Para respaldar esta posición, Yamena cita estadísticas de la CPI actualizadas al 11 de mayo de 2026. Según el Gobierno, de las trece investigaciones abiertas por la Corte desde su creación, nueve afectan a países africanos —Uganda, República Democrática del Congo, Darfur (Sudán), República Centroafricana, Kenia, Libia, Costa de Marfil, Mali y Burundi—, mientras que las otras cuatro situaciones abiertas fuera del continente solo han registrado avances limitados.
El comunicado señala asimismo que, al 11 de mayo de 2026, la CPI contaba con solo siete personas detenidas, seis de ellas procesadas en casos relacionados con África y una sola en una situación situada fuera del continente.
La retirada de Chad se inscribe en un contexto de creciente cuestionamiento de la Corte por parte de varios Estados africanos. Los tres países de la Confederación de Estados del Sahel —Burkina Faso, Mali y Níger— notificaron oficialmente su retirada del Estatuto de Roma entre el 18 y el 24 de junio de 2026, después de haber anunciado en septiembre de 2025 su intención de abandonar la CPI. Al igual que Yamena, denuncian una justicia internacional que consideran parcial y abogan por el desarrollo de mecanismos judiciales africanos capaces de abordar los crímenes más graves cometidos en el continente.
En consecuencia, el Gobierno chadiano invita a la Unión Africana y a sus Estados miembros a acelerar la puesta en funcionamiento de los mecanismos judiciales africanos con el objetivo de construir «una justicia continental más equitativa, más equilibrada, más creíble y más eficaz», respetuosa de las soberanías nacionales.
Yamena precisa, sin embargo, que esta retirada no pone en cuestión su compromiso con la lucha contra la impunidad. Las autoridades reafirman su determinación de perseguir a los autores de los crímenes más graves y consideran que las jurisdicciones nacionales, así como los mecanismos judiciales africanos, cuentan actualmente con capacidades crecientes para asumir esta responsabilidad.
De conformidad con el artículo 127 del Estatuto de Roma, la retirada de Chad entrará en vigor un año después de la notificación dirigida al depositario del tratado, es decir, el 27 de julio de 2027.
SG/RT/APA


