La ciudad de Ceuta registró en los últimos días una afluencia masiva de candidatos a la migración irregular, llegados por vía marítima. Según el Gobierno español, este fenómeno obedece a una interpretación interesada y deshonesta realizada por las redes de tráfico de seres humanos de una reciente decisión judicial.
Durante su visita este viernes a la ciudad autónoma, situada en el norte de Marruecos, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó que la actual crisis migratoria en Ceuta está relacionada con la interpretación que «las mafias» han hecho de una reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre la devolución de los migrantes llegados por mar.
«Lo que se desprende de los intercambios que hemos mantenido con las autoridades marroquíes es una interpretación interesada que las mafias dedicadas al tráfico de seres humanos han hecho de una sentencia del Tribunal Supremo», declaró Sánchez, citado por varios medios de comunicación.
Según explicó el jefe del Ejecutivo, dicha resolución establece que «no es posible devolver en frontera a las personas que hayan llegado a España por vía marítima», añadiendo que «esa interpretación» se propagó «como la pólvora en las últimas horas».
Sánchez se refirió a la llegada masiva de unas 40.000 personas a través de Ceuta.
«El Gobierno de España está al lado de la ciudad de Ceuta. Comprendemos la preocupación y la angustia que viven desde hace horas, especialmente durante esta jornada», afirmó el presidente del Gobierno.
A finales de julio de 2026, Ceuta volvió a convertirse en escenario de una intensa presión migratoria. Miles de personas se concentraron en la ciudad marroquí de Fnideq con la esperanza de alcanzar la ciudad autónoma.
Varios medios de comunicación señalan que el origen de esta situación radica en una decisión del Tribunal Supremo español, rápidamente tergiversada por redes de tráfico de seres humanos, que difundieron la idea de que toda persona que lograra llegar a Ceuta podría permanecer en ese territorio. Esta campaña de desinformación alimentó un desplazamiento masivo hacia el norte del Reino de Marruecos, provocando una crisis humanitaria y de seguridad que requirió una movilización excepcional de las autoridades marroquíes y españolas.
El presidente del Gobierno español expresó su agradecimiento a Marruecos frente a esta presión migratoria sin precedentes. Sánchez destacó la eficacia de la cooperación con el Reino y declaró: «Agradezco a las autoridades marroquíes su disposición a cooperar en materia de repatriaciones», precisando que mantiene un contacto permanente con Rabat para coordinar las actuaciones sobre el terreno.
Por su parte, el Ministerio del Interior de España subrayó, en un comunicado, la cooperación ejemplar entre España y Marruecos en todos los ámbitos, incluida la gestión migratoria. El departamento dirigido por Fernando Grande-Marlaska considera que las redes de tráfico de migrantes están instrumentalizando una decisión judicial para incentivar los flujos de migración irregular, integrados mayoritariamente por jóvenes.
Grande-Marlaska expresó asimismo su reconocimiento a las autoridades marroquíes por los esfuerzos desplegados en los últimos días por sus fuerzas de seguridad, que permitieron frustrar miles de intentos de migración irregular.
Paralelamente a los acontecimientos en Ceuta, también se registró un intento de entrada en Melilla (noreste), donde 130 personas, entre ellas un número importante de menores de edad, lograron acceder al enclave, según declaró la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, al diario español El País.
SG/RT/APA

