La vía rápida que une Tiznit con Dajla, en el Sahara marroquí, lleva desde ahora el nombre de «Donald J. Trump Highway», una decisión de fuerte carga simbólica que ilustra la solidez de las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos, así como «la gran estima mutua» entre el rey Mohammed VI y el presidente estadounidense Donald J. Trump.
Marruecos oficializó este sábado la denominación de la vía rápida Tiznit-Dajla con el nombre del presidente estadounidense Donald J. Trump, una decisión presentada por Rabat como un símbolo de la asociación estratégica que une a ambos países y del reconocimiento por parte de Estados Unidos de la soberanía marroquí sobre el Sahara.
Las autoridades marroquíes indicaron que la vía rápida que conecta Tiznit con Dajla llevará en adelante el nombre de «Donald J. Trump Highway», por decisión del rey Mohammed VI. Según Rabat, esta iniciativa tiene como objetivo poner de relieve la solidez de las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos, así como los vínculos personales entre el soberano marroquí y el presidente Donald Trump.
Constituye una «elocuente ilustración de la profundidad de las relaciones de amistad que unen al Reino de Marruecos y a los Estados Unidos de América», así como de «la gran estima mutua» entre el rey Mohammed VI y el presidente Trump.
El rey Mohammed VI informó a Donald Trump de esta decisión en una carta fechada el 2 de julio de 2026. En ella, el soberano subraya que las relaciones bilaterales alcanzaron, a su juicio, un nivel sin precedentes durante los mandatos del presidente estadounidense y considera que el reconocimiento, en 2020, por parte de Washington de la soberanía marroquí sobre el Sahara constituyó un punto de inflexión en las relaciones entre ambos aliados.
En respuesta, Donald Trump agradeció al soberano en un mensaje publicado el 26 de julio en su red social Truth Social, calificando esta denominación como «un inmenso honor» y expresando su deseo de recorrer algún día esta infraestructura.
Según las autoridades marroquíes, la Donald J. Trump Highway se extiende a lo largo de más de 1.055 kilómetros, lo que la convertiría en la infraestructura vial más larga del continente africano. Construida en el marco del nuevo modelo de desarrollo de las provincias del Sur, lanzado por el rey con motivo del 40.º aniversario de la Marcha Verde, esta vía conecta, entre otras ciudades, Tiznit, Guelmim, laayun y Dajla.
Marruecos afirma que cumple con los estándares internacionales, reduce los tiempos de desplazamiento, mejora la seguridad vial y facilita el transporte de personas y mercancías entre el sur del país y los principales centros económicos marroquíes.
Más allá de su función como infraestructura, Rabat presenta esta carretera como un elemento central de su estrategia atlántica. Este eje constituye la columna vertebral del corredor atlántico marroquí destinado a reforzar los intercambios económicos con África del Oeste y a respaldar las iniciativas de cooperación impulsadas por el Reino en la fachada atlántica del continente.
Las autoridades marroquíes consideran, por último, que esta denominación refleja el carácter «excepcional» de la asociación estratégica con Estados Unidos. Recuerdan que Donald Trump reafirmó recientemente, en un mensaje dirigido al rey Mohammed VI con motivo de la Fiesta del Trono, el reconocimiento por parte de Washington de la soberanía marroquí sobre el Sahara, así como su apoyo a la propuesta marroquí de autonomía como base para la resolución del diferendo.
SG/RT/APA

