Rabat considera que una decisión de un juez español fue el factor desencadenante de la llegada masiva, en los últimos días, de migrantes en situación irregular a la ciudad de Ceuta.
Una fuente gubernamental marroquí subrayó que «un juez español no puede desmantelar el dispositivo de lucha contra la inmigración irregular y pedir al Reino de Marruecos que asuma las consecuencias».
La misma fuente señaló que «la barrera migratoria no cedió ante los traficantes, sino a causa de una decisión judicial española». «Marruecos, por su parte, nunca ha incumplido sus compromisos ni sus responsabilidades», añadió.
Recordó que el pasado 8 de julio un juez español decidió que la llegada por vía marítima de migrantes en situación irregular los protegía de la devolución automática, «que constituye el núcleo de nuestro dispositivo de disuasión».
A juicio de los traficantes de personas, las redes de contrabando y los candidatos a la migración irregular, esa decisión «simplemente inmunizó el acceso ilegal por vía marítima», explicó la misma fuente.
Como consecuencia directa, lamentó, «el elemento disuasorio del dispositivo se derrumbó y la barrera cedió, no por el peso de los criminales, sino por una decisión de un juez».
La fuente añadió que esa resolución judicial «era bien conocida por las autoridades españolas: no podían ignorar que debilitaba todo el dispositivo». Asimismo, se preguntó: «¿Alguien alertó a Marruecos para que se preparara? No. ¿Alguien anticipó unas consecuencias que eran perfectamente previsibles? No».
«No resulta sorprendente, en estas condiciones, que las redes hayan aprovechado la oportunidad», añadió la misma fuente, que concluyó que el verdadero «factor decisivo» reside en «el desfase entre el elemento desencadenante (la decisión del juez) y la reacción tardía».
En este contexto, Rabat afirmó que el Reino siempre ha actuado como un socio «soberano, leal y responsable» en la lucha contra la inmigración irregular, subrayando que la gestión de la migración constituye una «responsabilidad compartida» en la que Marruecos «siempre ha asumido su parte».
La fuente marroquí sostuvo que la migración es «un fenómeno complejo en el que cada uno debe asumir sus responsabilidades», y recalcó que Marruecos «no es ni el gendarme ni el conserje de Europa».
«Cada uno debe asumir sus responsabilidades: Marruecos no es ni el gendarme ni el conserje de Europa. Actuamos como un socio fiable y comprometido, en el marco de una asociación bien entendida, que no puede ser de sentido único», afirmó la fuente gubernamental, subrayando que las reglas de esa asociación deben ser actualizadas.
SG/RT/APA


