El Gobierno senegalés pretende acelerar la aplicación de su programa económico y social, con especial atención al saneamiento de las finanzas públicas, el control del coste de la vida, la protección social y la reactivación de la inversión, tras el acuerdo técnico alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Reunido el miércoles en el Palacio de la República bajo la presidencia de Bassirou Diomaye Faye, el Consejo de Ministros situó la acción gubernamental bajo el signo de los resultados, mientras el Ejecutivo prepara también los próximos compromisos presupuestarios de 2027.
El jefe del Estado celebró la firma del acuerdo técnico de principio entre Senegal y el FMI, que deberá acompañar las reformas económicas y financieras emprendidas por Dakar. El programa previsto en el marco del Servicio de Crédito Ampliado (SCA) contempla la movilización de 1,243 billones de francos CFA, equivalentes a unos 2.200 millones de dólares, durante tres años.
Poder adquisitivo y finanzas públicas
En este nuevo marco, el presidente Faye pidió al Gobierno que haga de la preservación del poder adquisitivo una prioridad, reforzando la lucha contra el elevado coste de la vida y velando por el control de los precios de los productos y servicios de consumo corriente.
También insistió en la regulación de los alquileres y en la puesta en marcha de un mecanismo de vigilancia estratégica destinado a garantizar el abastecimiento del país. El Ejecutivo deberá acelerar la reactivación de los sectores y cadenas productivas esenciales, mejorar el entorno empresarial y fomentar en mayor medida la inversión productiva.
El Gobierno deberá preparar, en particular, la próxima celebración del Consejo Presidencial de Inversiones (CPI), con una mayor participación del sector privado.
El sector de los hidrocarburos también figura entre las prioridades. El jefe del Estado pidió reforzar el seguimiento y la gestión del sector y anunció una próxima sesión especial del COS-PETROGAZ. Asimismo, solicitó la activación de los órganos de dirección del Fondo Intergeneracional, especialmente para examinar la estrategia de inversión propuesta por el FONSIS.
La juventud, el empleo y la formación profesional constituyen otro eje de esta política. El presidente Faye pidió acelerar la formación dual, la construcción de centros departamentales de formación profesional y técnica, así como de Institutos Superiores de Enseñanza Profesional (ISEP).
En el ámbito presupuestario, el Gobierno debe finalizar el proyecto de Ley de Finanzas inicial (LFI) para 2027. El primer ministro fijó el 30 de septiembre de 2026 como fecha límite para su examen por el Consejo de Ministros. Asimismo, deberá presentarse rápidamente ante la Asamblea Nacional una Ley de Finanzas rectificativa para 2026, teniendo en cuenta el acuerdo alcanzado con el FMI.
Otro de los principales asuntos pendientes son los atrasos internos del Estado. El Gobierno pretende iniciar su pago antes de finales de año, una vez validados los resultados de la auditoría en curso, dando prioridad a los créditos adeudados a las microempresas, pequeñas y medianas empresas y pequeñas y medianas industrias.
Refuerzo del componente social
En el ámbito social, el presidente de la República pidió activar rápidamente el pago de las ayudas de seguridad familiar en el marco del Registro Nacional Único (RNU) actualizado.
También solicitó una evaluación de la aplicación de la ley de orientación social, de los mecanismos de protección social y de la Tarjeta de Igualdad de Oportunidades. Asimismo, deberá iniciarse una reflexión estratégica sobre la financiación sostenible de la Cobertura Sanitaria Universal (CSU) y la revalorización de las pensiones de jubilación.
El Gobierno deberá, además, reforzar el Fondo Nacional de Solidaridad y el Comisariado para la Seguridad Alimentaria y la Resiliencia. Un proyecto de ley sobre el empoderamiento económico de las mujeres también deberá ser presentado en una próxima reunión del Consejo de Ministros.
En el sector sanitario, el Ejecutivo está llamado a acelerar la recepción de varias infraestructuras, entre ellas el hospital Aristide-Le-Dantec, el Centro Nacional de Oncología y el hospital de Ourossogui. El presidente Faye también pidió un programa de emergencia para ampliar la cobertura de la red sanitaria, reforzar la vigilancia sanitaria y acelerar la contratación de nuevo personal de salud.
Esta hoja de ruta se establece mientras el Gobierno debe traducir las orientaciones presidenciales en medidas concretas para los próximos meses. El primer ministro pidió así a cada departamento ministerial que elabore una hoja de ruta que abarque el periodo de septiembre a diciembre de 2026, así como los años 2027 a 2029.
El arbitraje presupuestario deberá dar prioridad a los proyectos considerados prioritarios y suficientemente estructurados, en un contexto en el que Senegal busca conciliar el saneamiento de las finanzas públicas, la reactivación económica y el mantenimiento de los mecanismos sociales.
Por último, el jefe del Estado hizo un llamamiento a la movilización nacional para garantizar el éxito de los Juegos Olímpicos de la Juventud (JOJ) Dakar 2026, tras la inauguración de la Villa Olímpica y del Centro Ecuestre de Diamniadio el pasado 29 de agosto.
SG/RT/APA

