El rey Mohammed VI dirigió un mensaje de solidaridad y condena al rey Abdalá II Ibn Al Hussein de Jordania, tras los reiterados ataques iraníes contra su país, indicó el miércoles por la noche un comunicado del Gabinete Real.
«He seguido con profunda preocupación e indignación la noticia de los ataques con misiles iraníes que han tenido como objetivo el territorio del hermano Reino Hachemita de Jordania, como prolongación de la actitud hostil de Irán hacia su hermano país, así como hacia los Estados árabes del Golfo», afirmó el soberano marroquí en un mensaje dirigido al rey Abdalá II Ibn Al Hussein.
«Ante este grave acontecimiento, deseo expresar a Vuestra Majestad mi firme condena y mi profundo rechazo de esta agresión criminal e injustificada, que pretende atentar contra la estabilidad de su hermano país y sembrar el terror y la inquietud en cuanto a la seguridad y la integridad del pueblo jordano», subrayó el rey Mohammed VI.
El soberano marroquí reiteró, en su mensaje, «la plena solidaridad del Reino de Marruecos con el hermano Reino Hachemita de Jordania y su apoyo inquebrantable e incondicional a todas las medidas adoptadas por las autoridades jordanas» para la defensa de la seguridad y la estabilidad de Jordania y la protección de sus ciudadanos.
Señaló, además, que «la seguridad de Jordania es indisociable de la seguridad de Marruecos».
El rey reiteró su convicción de que el valiente pueblo jordano «sabrá superar las consecuencias de estas odiosas agresiones, gracias a su reconocida determinación, solidaridad e intrepidez».
Los Guardianes de la Revolución afirmaron este miércoles 9 de septiembre haber atacado dos buques estadounidenses, ocho petroleros y otros diez navíos. Esta ofensiva fue llevada a cabo «en respuesta a la agresión y a las acciones hostiles del ejército terrorista estadounidense, que atacó cinco petroleros iraníes en el golfo Pérsico», anunció el ejército ideológico de Irán en un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias IRNA.
Previamente, habían anunciado haber atacado la base militar estadounidense de Al-Azraq, en Jordania, situada a cien kilómetros al este de Amán, para «castigar al agresor» tras el ataque contra los petroleros iraníes. Según sus declaraciones, citadas por la agencia IRNA, los ataques habrían causado daños, en particular, «en los lugares de despliegue de los aviones de combate F-35, F-16 y F-15, así como en los refugios para aviones de combate».
De los veinte misiles iraníes lanzados, dieciocho fueron interceptados y los otros dos cayeron en zonas deshabitadas, según el Ejército jordano.
SG/RT/APA

