La campaña para las elecciones legislativas del 23 de septiembre de 2026 arrancó este jueves en Marruecos y se prolongará hasta el 22 del mismo mes.
La campaña para las elecciones legislativas comenzó este jueves en Marruecos, mientras cerca de 16 millones de electores están llamados a elegir, el próximo 23 de septiembre, a los 395 miembros de la Cámara de Representantes para un mandato de cinco años.
La campaña, que concluirá la víspera de los comicios del 23 de septiembre, está regulada por la Ley Orgánica 53.25, que establece normas precisas sobre la colocación de carteles y la celebración de mítines, y prevé sanciones penales en caso de infracción, incluidas las cometidas a través de las redes sociales y mediante el uso de la inteligencia artificial.
Antes del inicio oficial de esta campaña, los partidos políticos marroquíes ya habían lanzado su ofensiva en las distintas redes sociales para promover sus programas y conquistar a los cerca de 16 millones de electores inscritos en las listas electorales, de los cuales el 46% son mujeres.
Entre las principales fuerzas en liza, la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), actualmente en el Gobierno, quiere conservar el primer puesto obtenido en las elecciones de 2021 y conseguir un segundo mandato al frente del Ejecutivo, pese a la retirada de Aziz Akhannouch de la dirección del partido.
El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), fundado en 2008 y reforzado recientemente con la incorporación a sus filas de Faouzi Lekjaa, ministro encargado del Presupuesto y presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol, figura entre los principales competidores del RNI.
El otro partido de la coalición gubernamental saliente, el Partido del Istiqlal (PI), formación histórica sólidamente implantada en el territorio, aspira también a conseguir el primer puesto y busca diferenciarse en un panorama político dominado por la rivalidad entre el RNI y el PAM.
En la oposición, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), dirigido por el exjefe del Gobierno Abdelilah Benkirane, espera también beneficiarse de esta rivalidad y pretende reforzar su representación en la Cámara de Representantes. Al convertir la lucha contra la corrupción en uno de los ejes centrales de su campaña, el PJD espera recuperarse tras su debacle en las elecciones de 2021.
Incluso antes del inicio de la campaña electoral, las formaciones políticas presentaron a los marroquíes promesas financieras y compromisos con el objetivo de ganarse el apoyo de unos electores a menudo desorientados ante la similitud de las propuestas.
De cara a estos comicios, la Comisión Especial de Acreditación de los Observadores de las Elecciones seleccionó a 26 asociaciones no gubernamentales e instituciones nacionales, así como a 30 organismos y organizaciones internacionales, movilizando a un total de 3.006 observadores y observadoras.
El futuro jefe del Gobierno procederá del partido que quede en primer lugar en las elecciones y será encargado por el rey Mohammed VI de formar un Ejecutivo para un mandato de cinco años.
SG/RT/APA

