Sudáfrica ha registrado al menos 41 tiroteos masivos que han dejado alrededor de 196 muertos desde comienzos de 2026, según la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC). Los últimos incidentes ocurridos en Johannesburgo y Ciudad del Cabo elevaron a 27 el número de fallecidos en un solo fin de semana.
La GI-TOC define generalmente como tiroteo masivo un incidente en el que mueren al menos tres personas, aunque advierte que el balance real podría ser superior debido a que algunos casos pueden no ser denunciados. Según la organización, una parte importante de esta violencia está relacionada con la rivalidad entre redes criminales por el control de mercados ilícitos y territorios.
Los episodios más recientes ocurrieron durante el fin de semana del 26 y 27 de septiembre. En Johannesburgo, 17 personas murieron y otras 15 resultaron heridas después de que ocho hombres armados irrumpieran en un establecimiento de bebidas y abrieran fuego contra los clientes.
Horas después, otro ataque armado contra un establecimiento de ocio en Ciudad del Cabo dejó diez muertos y once heridos. Estos hechos se produjeron pocos días después de otro tiroteo en KwaMakhutha, al sur de Durban, donde doce personas, entre ellas una mujer embarazada, perdieron la vida.
La sucesión de tiroteos masivos contrasta con las últimas estadísticas generales de criminalidad de la Policía sudafricana, que registraron una disminución del 5,9 % de los homicidios entre abril y junio. Sin embargo, analistas citados en el informe señalan que el crimen organizado, los enfrentamientos entre bandas y las disputas por el control de redes criminales continúan alimentando episodios de violencia de gran magnitud.
SG/RT/APA

