El expresidente sudanés Omar al Bashir solicitó autorización para viajar al extranjero con el fin de recibir tratamiento médico, después de que su estado de salud se deteriorara recientemente, informó el viernes su abogado.
Al Bashir, de 82 años, fue trasladado desde un hospital de Merowe, en el norte de Sudán, al hospital militar especializado Aliaa, en Omdurmán, cerca de Jartum, según su abogado, Mohamed El-Hassan El-Amin.
«Necesita pruebas médicas y estudios de imagen cardíaca», explicó el letrado, quien aseguró que estos exámenes no estarían disponibles actualmente en los hospitales sudaneses. Por el momento, no se ha determinado a qué país podría ser trasladado.
La familia del exmandatario ya había alertado el miércoles sobre el deterioro de su estado de salud y consideró «urgente» que recibiera atención médica en el extranjero, sin precisar la naturaleza de sus problemas de salud.
Al Bashir llegó al poder mediante un golpe de Estado militar en 1989 y gobernó Sudán durante casi tres décadas, hasta ser derrocado por el Ejército en abril de 2019 tras meses de protestas populares.
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió en 2010 una orden de arresto contra el exmandatario por acusaciones de genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra relacionados con el conflicto de Darfur.
Detenido por las autoridades sudanesas desde su caída, Al Bashir continúa sujeto a la orden de arresto de la CPI. Su eventual traslado al extranjero por razones médicas requeriría la autorización de las autoridades sudanesas competentes.
SG/RT/APA

