Durante su visita de trabajo a Ruanda, la princesa Lalla Asmaa, presidenta de la Fundación Lalla Asmaa, acudió este martes 27 de octubre en Kigali al Memorial dedicado a las víctimas del genocidio ruandés y al Museo de la Campaña contra el Genocidio.
Esta iniciativa refleja el respeto del Reino de Marruecos hacia el pueblo ruandés y su proceso de reconstrucción nacional.
En el Memorial del Genocidio, situado en Gisozi, en las afueras de Kigali, la princesa Lalla Asmaa, hermana del rey Mohammed VI, depositó una corona de flores en homenaje a las víctimas del genocidio perpetrado contra los tutsis y guardó un minuto de silencio en su memoria. El acto tuvo lugar en presencia del doctor Jean Damascène Bizimana, ministro de Unidad Nacional y Compromiso Cívico, encargado de la memoria del genocidio, según un comunicado de la Fundación Lalla Asmaa.
Recibida por Alfonse Munyantwali, director del Memorial, la princesa se recogió ante el lugar de sepultura donde reposan más de 250.000 víctimas. La corona de flores fue depositada respetando las tradiciones ruandesas, según la misma fuente.
La princesa Lalla Asmaa recorrió después el recinto, donde conoció las exposiciones que reconstruyen la historia del genocidio y dan voz a los supervivientes, así como el espacio dedicado a la memoria de los niños asesinados.
Inaugurado en 2004, el Memorial es un lugar de recogimiento, conocimiento y transmisión de la memoria: alberga los Archivos del Genocidio de Ruanda.
A partir del 7 de abril de 1994, en unos cien días, más de un millón de personas fueron asesinadas en Ruanda, según las autoridades ruandesas. Cada año, en esa fecha, el país inicia cien días de conmemoración, Kwibuka, «recordar» en kiñaruanda, lengua nacional de Ruanda. Desde 2018, las Naciones Unidas conmemoran el 7 de abril el Día Internacional de Reflexión sobre el Genocidio perpetrado contra los Tutsis.
La princesa se trasladó después al Museo de la Campaña contra el Genocidio. Inaugurado en diciembre de 2017 por el presidente Paul Kagame, el museo está instalado en el Parlamento, en la antigua sede del Consejo Nacional de Desarrollo, que acogía desde diciembre de 1993, en aplicación de los Acuerdos de Arusha, a un batallón del Ejército Patriótico Ruandés. El museo recorre la historia de la campaña que puso fin al genocidio en julio de 1994.
Mediante estas visitas, subraya el comunicado de la Fundación, la princesa Lalla Asmaa expresó el respeto del Reino de Marruecos hacia el pueblo ruandés, su historia y el camino de reconstrucción y unidad que ha recorrido.
Posteriormente, la princesa Lalla Asmaa visitó la Mike Stenbock Gemura Kitchen, la primera cocina central de Ruanda dedicada a los pacientes hospitalizados y construida con el apoyo de la Fundación Mohammed VI para el Desarrollo Sostenible. Concebida a escala industrial, esta cocina permite a la asociación ruandesa Solid’Africa ofrecer a los pacientes más desfavorecidos comidas pensadas para su recuperación.
Guiada durante la visita por Isabelle Kamariza, fundadora de Solid’Africa, la princesa conoció una iniciativa nacida de una constatación sencilla: en Ruanda, la alimentación de los pacientes hospitalizados depende de sus familias y los más desfavorecidos carecen de ella, señala el comunicado de la Fundación. El texto recuerda que todo comenzó en 2010, cuando un grupo de amigos empezó a cocinar en sus casas para los pacientes del Centro Hospitalario Universitario de Kigali.
Quince años después, la cocina funciona a escala industrial y puede preparar hasta 15.000 comidas diarias. Un equipo de cocineros elabora ocho dietas adaptadas al estado de salud de los pacientes, añade la misma fuente.
Las comidas se entregan diariamente en los hospitales públicos, donde los equipos las sirven a los pacientes. Son gratuitas para quienes no pueden pagarlas y de pago para otros, con la misma calidad. En 2025 se sirvieron 3,2 millones de comidas a 130.000 pacientes y acompañantes en seis hospitales públicos, con el objetivo de llegar a los 47 hospitales públicos del país. La Fundación Mohammed VI para el Desarrollo Sostenible apoyó la construcción de la cocina junto con la Fundación Imbuto, con la que mantiene vínculos desde 2016.
SG/RT/APA

