Ante los desafíos del retorno al orden constitucional en Guinea-Bisáu, Senegal da prioridad a un enfoque basado en el diálogo entre los actores políticos y sociales para alcanzar un consenso sobre las modalidades de salida de la crisis y las próximas etapas de la transición, en el marco del mandato de mediación de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO).
El ministro senegalés de Integración Africana, Asuntos Exteriores y Senegaleses en el Exterior, Cheikh Niang, viajó el 26 de octubre de 2026 a Bisáu para consultar a las principales fuerzas políticas y sociales del país, según un comunicado del ministerio publicado el martes.
La búsqueda de puntos de convergencia entre las distintas partes interesadas constituye el eje central de esta misión, en un contexto en el que las condiciones del proceso de transición representan un desafío fundamental para la estabilidad institucional de Guinea-Bisáu.
Las conversaciones con los representantes de los partidos políticos y de la sociedad civil abordaron, en particular, la duración de la transición, sus modalidades de aplicación, los obstáculos que deben superarse y las soluciones que podrían favorecer una salida pacífica a la crisis. El objetivo es recoger las preocupaciones de los actores nacionales y determinar las cuestiones sobre las que siguen siendo necesarias consultas adicionales.
Esta iniciativa refleja la voluntad de Dakar de convertir el diálogo inclusivo en un instrumento para resolver la crisis, en lugar de limitar su enfoque a las autoridades de transición. Las propuestas recogidas serán transmitidas a las instancias competentes de la CEDEAO para orientar las próximas decisiones.
Durante su estancia, Cheikh Niang también se reunió con el presidente de la Transición y el primer ministro de Guinea-Bisáu. Asimismo, mantuvo conversaciones con los miembros del Consejo Nacional de Transición y los representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país.
Senegal reafirma así su compromiso de acompañar a Guinea-Bisáu hacia una solución política consensuada, respetuosa de su soberanía y de las aspiraciones de su población. Dakar pretende continuar las consultas con imparcialidad y responsabilidad, apoyándose en los vínculos históricos de fraternidad y solidaridad entre ambos países.
El alcance de esta iniciativa dependerá ahora de la capacidad de los actores de Guinea-Bisáu para transformar las conversaciones en compromisos comunes. Para la CEDEAO, el desafío consiste en favorecer un proceso creíble que permita restablecer el orden constitucional y consolidar de forma duradera la estabilidad política e institucional del país.
SG/RT/APA

