El ministro guineano de Asuntos Exteriores, Morissanda Kouyaté, convocó para este jueves una reunión con los jefes de las misiones diplomáticas acreditadas en el país. El encuentro abordará cuestiones de interés común y cooperación, aunque el ministerio no estableció un vínculo explícito con la salida de trabajadores extranjeros de las minas de Siguiri.
La convocatoria coincide con las operaciones contra la explotación irregular de oro, que han provocado la salida de varios miles de trabajadores extranjeros, entre ellos burkineses, según las autoridades de Uagadugú. Guinea justificó las restricciones por la degradación ambiental y anunció controles de identidad y de la situación migratoria en los yacimientos.
El ministro burkinés de Seguridad, Mahamadou Sana, viajó el miércoles a Bamako para coordinar con las autoridades malienses la asistencia a sus compatriotas y su regreso seguro a Burkina Faso. También lamentó que su Gobierno no hubiera sido informado previamente de las operaciones guineanas.
Sana señaló que había heridos entre los trabajadores, algunos con lesiones por disparos, según declaraciones recogidas por la prensa burkinesa. Para facilitar el retorno, anunció la movilización de unos cien autobuses, de los cuales alrededor de cincuenta ya se dirigían a Malí, según la Agencia Maliense de Prensa y Publicidad (AMAP).
Burkina Faso pidió calma a su población y aseguró que organizará el regreso «con dignidad y decoro». Por su parte, Guinea sostiene que las medidas buscan proteger a las comunidades, preservar el medio ambiente y garantizar que la explotación minera respete la legislación.
SG/RT/APA

