El ministro guineano de Asuntos Exteriores, Morissanda Kouyaté, defendió el jueves ante los embajadores acreditados en el país la firmeza de las autoridades contra la extracción ilegal de oro. Afirmó que el panafricanismo y la solidaridad africana no deben confundirse con debilidad frente a actividades que dañan los recursos naturales.
Kouyaté señaló que las comunidades de Siguiri habían alertado sobre el uso de cianuro, la deforestación y la degradación de los cursos de agua. Recordó que la prohibición de la explotación clandestina se remonta a disposiciones de 2015 y debe aplicarse independientemente de la nacionalidad de los implicados.
El ministro informó de la detención de 249 ciudadanos chinos y 409 burkineses, además de personas de otras nacionalidades. Indicó que algunos extranjeros fueron entregados a sus representaciones diplomáticas tras los procedimientos judiciales por presuntas infracciones relacionadas, entre otras, con minería ilegal, daños ambientales y trata de personas.
El jefe de la diplomacia aseguró que los casos se tramitan por canales diplomáticos para preservar las relaciones bilaterales. Los representantes de Marruecos y de la Unión Europea valoraron la sesión informativa y destacaron la importancia de proteger el medio ambiente y garantizar una explotación minera conforme a la ley.
SG/RT/APA

