Telecom Egypt firmó con la empresa griega Power Sub Link un acuerdo para construir un cable submarino de unos 200 kilómetros entre Sharm el-Sheij y Taba, cuya entrada en servicio está prevista para el cuarto trimestre de 2027, anunció el miércoles 2 de septiembre el Ministerio de Telecomunicaciones.
El proyecto de cable submarino, de 200 km de longitud y que conectará Sharm el-Sheij con Taba, pretende complementar las rutas utilizadas para transportar datos entre el mar Rojo y el Mediterráneo. El operador Telecom Egypt, que suscribió el acuerdo con la empresa griega Power Sub Link, presenta esta nueva conexión como un componente del desarrollo de su corredor digital oriental, que atraviesa la península del Sinaí. Los diferentes tramos marítimos y terrestres deberán contribuir a diversificar las opciones de tránsito ofrecidas a los clientes internacionales.
El cable utilizará una elevada densidad de fibras ópticas. Telecom Egypt y su socio destacan el aumento de la capacidad de transmisión y una mayor continuidad de las comunicaciones. Estas prestaciones constituyen objetivos técnicos anunciados, ya que el comunicado no proporciona datos que permitan compararlas con las infraestructuras actualmente en servicio.
La inversión se inscribe en una serie de desarrollos de la red internacional del operador. El 23 de enero de 2025, Telecom Egypt había anunciado la activación de una conexión mediterránea en el sistema 2Africa, que une Port Said con Marsella a través de Génova. Este precedente corresponde a otro segmento y constituye un elemento de contexto, no una parte recién terminada del proyecto presentado el miércoles.
Para esta conexión mediterránea, la empresa había utilizado equipos de transmisión de Cisco destinados a aumentar la capacidad y mejorar la eficiencia operativa de las fibras. La compañía vinculó entonces estas inversiones al aumento de las necesidades relacionadas con la computación en la nube y la inteligencia artificial. El sistema 2Africa, de unos 45.000 kilómetros de longitud, conecta las redes de Europa, África y Asia.
El nuevo proyecto en el Sinaí responde a una lógica complementaria de diversificación de las rutas. Su coste no fue revelado en el anuncio consultado. El acuerdo de construcción y el plazo fijado para finales de 2027 constituyen, por ahora, los principales compromisos verificables, mientras que su entrada efectiva en funcionamiento está aún pendiente.
SG/RT/APA

