Mientras las autoridades nigerinas acusan a Francia de haber desempeñado un papel en el intento de desestabilización de los días 28 y 29 de agosto y amenazan con recurrir a la justicia internacional, Niamey continúa reforzando sus relaciones con Moscú. El presidente Abdourahamane Tiani recibió el viernes en el Palacio Presidencial al embajador de Rusia en Níger, Viktor Voropaev.
Durante esta audiencia, celebrada en presencia del ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación y Nigerinos en el Exterior, Bakary Yaou Sangaré, las conversaciones se centraron en el fortalecimiento de la cooperación entre Níger y la Federación de Rusia.
El encuentro se produjo pocas horas después de la reunión del Consejo de Ministros en la que el Gobierno nigerino acusó a Francia de estar al frente de una «vasta red de connivencias» implicada, según las autoridades, en los acontecimientos de los días 28 y 29 de agosto en Niamey.
Las autoridades nigerinas afirman haber reunido una «documentación sustancial» sobre lo que califican de «agresión» y se reservan el derecho de emprender acciones ante la justicia internacional. Atribuyen, en particular, el intento de desestabilización a elementos del Batallón Especial de Inteligencia del Comando de Operaciones Especiales (BSR-COS), al tiempo que mencionan «ramificaciones internacionales».
Estas acusaciones se producen en un contexto de profunda transformación de las alianzas exteriores de Níger desde el golpe de Estado de julio de 2023. La progresiva ruptura con Francia y la retirada de sus fuerzas del territorio nigerino han ido acompañadas de un acercamiento a Rusia, especialmente en los ámbitos de la seguridad y la diplomacia.
La audiencia concedida al embajador ruso aparece así como una nueva señal de la voluntad de Niamey de consolidar esta asociación, mientras las autoridades nigerinas reivindican una política de soberanía y diversificación de sus alianzas.
El Consejo de Ministros acusó, además, a algunos países africanos de haber servido de «puentes» para acciones desestabilizadoras atribuidas a París. Estas acusaciones se hacen eco del testimonio del capitán Roger Gabriel, difundido por la Radio Televisión de Níger, quien había mencionado supuestos planes de intervención exterior que implicaban, entre otros, a Benín, Costa de Marfil, Chad y Francia.
Varios de los países mencionados rechazaron estas acusaciones. Nigeria calificó de «falsas y malintencionadas» las informaciones sobre un supuesto apoyo al intento de desestabilización, mientras que Benín reafirmó el viernes que no alberga ninguna intención hostil hacia su vecino.
En Cotonú, el ministro portavoz del Gobierno, Wilfried Léandre Houngbédji, pidió la normalización de las relaciones entre ambos países, asegurando que Benín sigue oponiéndose a cualquier intento de desestabilización de Níger.
En el ámbito de la seguridad, Niamey afirma haber recuperado un importante arsenal tras los enfrentamientos de los días 28 y 29 de agosto, que incluye vehículos pick-up armados, vehículos blindados, motocicletas, fusiles AK-47, lanzacohetes RPG-7 y ametralladoras PKM.
En este clima de fuertes tensiones diplomáticas con varios socios occidentales y países vecinos, el diálogo entablado con Moscú refleja la voluntad de las autoridades nigerinas de consolidar sus alianzas alternativas y reforzar la cooperación con Rusia.
No obstante, las autoridades nigerinas no comunicaron, al término de la audiencia, nuevos acuerdos específicos ni medidas concretas resultantes de las conversaciones con el embajador Viktor Voropaev.
SG/RT/APA

