Agentes de policía equipados con material antidisturbios fueron desplegados en varias zonas de la región urbana de Gambia, donde estallaron protestas callejeras el lunes por la noche ante el agravamiento de la crisis energética que atraviesa el país.
La persistente escasez de electricidad ha generado una fuerte frustración durante las últimas semanas, con cortes que en algunos casos han superado las 19 horas y han afectado a empresas, hogares y hospitales, donde algunos pacientes habrían fallecido tras interrupciones del suministro eléctrico durante intervenciones médicas. En Banjul, cientos de jóvenes salieron a las calles, encendieron simbólicamente velas, corearon «abajo el Gobierno» y reclamaron un suministro eléctrico más fiable.
Algunos manifestantes pretendían dirigirse hasta las puertas del palacio presidencial para expresar su descontento, pero la Policía se lo impidió utilizando gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. En Serrekunda, la mayor ciudad del país, se produjeron enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y miles de jóvenes indignados, que quemaron neumáticos y levantaron barricadas en los principales ejes viarios de Westfield tras más de 16 horas sin electricidad.
Escenas similares se registraron en Brufut y en la vecina localidad de Brusubi, donde los manifestantes corearon consignas políticas contra el presidente Adama Barrow, quien había prometido recientemente poner fin a la crisis energética mediante la adquisición de nuevos grupos electrógenos. Barrios enteros de la región urbana de Gambia quedaron sumidos en la oscuridad, mientras que el lunes también se registraron cortes en Basse y Bansang.
La Compañía Nacional de Agua y Electricidad (Nawec) advirtió en su último comunicado de que podrían producirse nuevas interrupciones del suministro, especialmente en las ciudades del interior del país. La persistencia de los cortes mantiene así la presión sobre las autoridades en un contexto de creciente descontento social por el deterioro del suministro eléctrico.
SG/RT/APA

