Ante la preocupación por las finanzas públicas, el primer ministro senegalés, Al Aminou Lo, defendió el martes ante la Asamblea Nacional las medidas previstas en el programa con el Fondo Monetario Internacional (FMI), entre ellas la racionalización del gasto público, la reforma de las subvenciones, el tratamiento de la deuda y el fortalecimiento de la soberanía económica y energética.
Durante su Declaración de Política General (DPG), aseguró que las principales orientaciones acordadas con el FMI recogen, en gran medida, medidas ya incluidas en el programa gubernamental y en compromisos anteriores del Estado.
En materia de gasto público, Lo citó el control de la masa salarial, la optimización del gasto en bienes y servicios y la mejora de la eficiencia de las inversiones públicas. Recordó asimismo el plan de racionalización del sector parapúblico, presentado al Consejo de Ministros el 4 de marzo de 2026, que contempla la supresión de 19 agencias y la fusión de varias estructuras.
En cuanto a las subvenciones, anunció una reducción «gradual, previsible y diferenciada» de su carga hasta situarla en el 1% del PIB en 2029, unos 250.000 millones de francos CFA, privilegiando las ayudas dirigidas a las personas vulnerables frente a las subvenciones a los productos. «No se eliminan las subvenciones. Se racionalizan», afirmó.
Respecto a la deuda pública, el primer ministro señaló que el Gobierno pretende restablecer su viabilidad, recuperar la confianza y relanzar la economía. Senegal privilegiará un «reperfilamiento» de la deuda, basado principalmente en la ampliación de los plazos de vencimiento y la renegociación de los intereses, en lugar de una reestructuración más profunda.
Esta estrategia contará, según Lo, con el acompañamiento del FMI, el Banco Mundial y otros socios multilaterales. También se refirió a las cinco rebajas de la calificación financiera del país, que, a su juicio, reflejan la incertidumbre sobre la capacidad de Senegal para sanear sus finanzas.
En el sector energético, Lo destacó la necesidad de transformar los recursos de petróleo y gas en electricidad más barata y en capacidades industriales, y anunció que el suministro de gas natural licuado (GNL) a Senelec debería comenzar en enero de 2027. También pidió alcanzar un acuerdo con Mauritania y BP para que Senegal pueda utilizar parte del gas del proyecto Grand Tortue Ahmeyim (GTA).
En minería, anunció un nuevo código antes de finales de 2026, la creación de un fondo para la rehabilitación de minas y canteras y de un catastro minero, con el objetivo de generar 600.000 millones de francos CFA anuales de ingresos de aquí a 2029.
El primer ministro situó asimismo la soberanía alimentaria entre las prioridades, con el objetivo de cubrir para 2029 el 64% de las necesidades nacionales de arroz, el 114% de las de patatas, el 100% de las de cebollas, el 96% de las de carne y el 40% de las de leche.
Finalmente, vinculó la soberanía económica con la seguridad y la defensa, abogando por acelerar la aprobación de la ley de programación militar y de la ley de orientación sobre la base industrial y tecnológica de defensa, además de reforzar la protección de las infraestructuras críticas, especialmente las petroleras, gasísticas, eléctricas y digitales.
SG/RT/APA

