Los ministros africanos reunidos en la capital marroquí adoptaron la Declaración de Rabat, un texto que reafirma la determinación del continente de luchar contra el persistente fenómeno de los niños soldados, calificado como una “grave violación del derecho internacional”, según el documento final.
Los trabajos de la Conferencia Ministerial Africana sobre el Desarme, la Desmovilización y la Reintegración (DDR) de los niños soldados desembocaron en un consenso que llama a intensificar los esfuerzos de prevención del reclutamiento de menores en los conflictos armados.
Según la Declaración, los Estados expresan una “profunda preocupación” ante la multiplicación de violaciones, especialmente el reclutamiento forzado, las violencias sexuales, los secuestros y la obstrucción del acceso a la educación y a la ayuda humanitaria.
Las delegaciones insistieron en la necesidad de crear entornos protectores para reducir los factores de vulnerabilidad. El texto destaca la resiliencia comunitaria, los mecanismos de alerta temprana y el abordaje de las causas profundas del reclutamiento, consideradas elementos centrales de toda estrategia preventiva.
La reintegración de los niños desvinculados de los grupos armados figura también entre las prioridades.
Los ministros abogan por dispositivos “globales, sostenibles e individualizados”, que combinen apoyo psicosocial, reunificación familiar, escolarización, inclusión social y empoderamiento económico. La lucha contra la estigmatización y la promoción de la reconciliación comunitaria se identifican como condiciones esenciales para el éxito de estos programas.
El texto adoptado llama igualmente a un fortalecimiento de la cooperación regional e internacional, subrayando el papel clave de las organizaciones africanas, de las comunidades locales y de la sociedad civil en la prevención y protección de los menores. La Declaración afirma que la protección de los niños debe integrarse sistemáticamente en los procesos de paz y de salida de crisis, considerando a los menores no solo como beneficiarios, sino también como actores del cambio.
La Conferencia anuncia finalmente el lanzamiento de un proceso destinado a elaborar un instrumento jurídico continental dedicado a la prevención del reclutamiento de niños soldados y a su reintegración. Para acompañar esta dinámica, los ministros decidieron la creación de un “Grupo de Amigos sobre el DDR centrado en los niños”, destinado a apoyar y coordinar los esfuerzos de los Estados participantes.
Adoptada en Rabat, la Declaración marca una etapa adicional en la movilización africana a favor de un continente en el que cada niño pueda crecer a salvo de la violencia y los conflictos


