A pocas semanas del inicio de la CAN 2025, Marruecos pone en marcha un dispositivo de seguridad sin precedentes, basado en la anticipación, la inteligencia artificial y una coordinación multisectorial de una magnitud nunca vista para un evento deportivo continental.
Con la proximidad de la Copa Africana de Naciones, el país ha levantado una arquitectura de seguridad calificada como “ejemplar” por varias fuentes oficiales citadas en la prensa del diario Al Akhbar.
Desde la adjudicación del torneo, las autoridades marroquíes, en coordinación con la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y el comité local de organización, han emprendido un proceso de preparación destinado a garantizar un evento fluido, seguro y conforme con los estándares internacionales más estrictos. Seis ciudades anfitrionas están implicadas en este despliegue, presentado como la columna vertebral de toda la organización.
Según Al Akhbar, se estableció inmediatamente una estrecha cooperación entre la CAF, a través de su Dirección de Seguridad y las autoridades marroquíes. Esta asociación dio origen a un programa de formación inédito que abarca a todos los actores movilizados: directores de seguridad de los estadios, fuerzas de policía y gendarmería, bomberos, responsables de la seguridad aeroportuaria y vial, gestores de las zonas de aficionados, lugares de entrenamiento, hoteles y espacios logísticos.
Un dispositivo calificado por los responsables consultados como “una una primicia en la historia de las competiciones africanas”.
Para los expertos citados, el éxito de la CAN se jugará tanto fuera del terreno como sobre la cancha. La discreción de una “fuerza de seguridad invisible”, omnipresente pero no ostentosa, constituirá uno de los principales vectores del éxito del evento. Esta arquitectura se basa en centros de mando interconectados, redes de vigilancia inteligentes, soluciones de inteligencia artificial capaces de detectar comportamientos inusuales y equipos de paisano integrados entre la multitud para prevenir cualquier amenaza.
Gracias a su experiencia en la organización de eventos internacionales, la seguridad marroquí se apoya especialmente en el análisis proactivo de inteligencia y en unidades de intervención rápida. Las salas de control, equipadas con sistemas de tratamiento en tiempo real, permitirán una toma de decisiones acelerada y una gestión centralizada de los flujos humanos, los incidentes y los movimientos oficiales. Las tecnologías desplegadas incluyen cámaras de alta resolución, software de reconocimiento comportamental y dispositivos de geolocalización dedicados a las operaciones de emergencia.
Los esfuerzos emprendidos superan además el marco nacional. Siempre según Al Akhbar, un taller celebrado recientemente en Marrakech reunió a la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN) y a Interpol para debatir las amenazas que pesan sobre los grandes eventos deportivos, especialmente las relacionadas con redes criminales transnacionales y los riesgos terroristas. Estos intercambios forman parte de un refuerzo creciente de la cooperación policial internacional, llamada a desempeñar un papel crucial durante la competición.
Al instaurar este “escudo de seguridad” de alta tecnología, Marruecos no solo aspira a garantizar la seguridad de la CAN 2025, sino también a demostrar su capacidad para acoger los eventos internacionales más exigentes. Una vitrina estratégica en la encrucijada entre tecnología, pericia operativa y diplomacia deportiva.


