Al término de la Copa Africana de Naciones (CAN) 2025 organizada en Marruecos, el Rey Mohammed VI dirigió un mensaje de agradecimiento y felicitación, resaltando la unidad nacional marroquí, el impulso popular y la dimensión africana de este gran evento continental.
El Soberano saludó la movilización excepcional de todas las componentes del Reino con motivo de la 35.ª edición de la CAN, celebrada del 21 de diciembre de 2025 al 18 de enero de 2026. En su mensaje, expresó su reconocimiento a todos quienes contribuyeron al éxito de esta manifestación deportiva mayor, ampliamente reconocida a nivel continental e internacional.
El Rey felicitó al conjunto de los ciudadanos marroquíes, en todas las regiones del país, por el esfuerzo colectivo y la adhesión popular que acompañaron el evento. Subrayó que esta movilización ejemplar contribuyó de manera decisiva al éxito histórico de la CAN, tanto en términos de organización como del ambiente festivo y pacífico que prevaleció durante todo el torneo.
Asimismo, dirigió sus felicitaciones a los millones de marroquíes —mujeres, hombres y niños— que apoyaron sin descanso a la selección nacional. Destacó la notable actuación de los Leones del Atlas, hoy situados entre las ocho mejores selecciones del mundo, resultado que atribuyó a una política deportiva e infraestructural decidida, así como a la elección patriótica de talentos de la diáspora marroquí de defender los colores nacionales con compromiso y orgullo.
Según el Rey, esta edición de la CAN quedará como referencia no solo por sus resultados deportivos, sino también por lo que revela del salto cualitativo logrado por Marruecos en la senda del desarrollo y el progreso. Este éxito se inscribe —señaló— en una visión de largo plazo y en un modelo marroquí singular que sitúa al ciudadano en el centro de las políticas públicas.
Al abordar los incidentes ocurridos en los últimos minutos de la final entre Marruecos y Senegal, el Soberano lamentó comportamientos que calificó de deplorables, al tiempo que llamó a superar las tensiones propias de la pasión deportiva. Expresó su convicción de que la fraternidad interafricana prevalecerá naturalmente, recordando que el éxito de esta CAN es también el de África en su conjunto.
Finalmente, frente a los intentos de descrédito, el Rey afirmó su confianza en la madurez del pueblo marroquí y en la solidez de los vínculos históricos que unen a Marruecos con las demás naciones africanas. Reiteró el compromiso constante del Reino con una África unida, solidaria y próspera, basada en el respeto mutuo y el intercambio de experiencias y saberes.


