La MONUSCO y la Conferencia Internacional sobre la Región de los Grandes Lagos (CIRGL) desplegaron del 23 al 27 de febrero en Uvira, en Sud-Kivu, una misión conjunta de carácter exploratorio para preparar los futuros mecanismos de seguimiento del alto el fuego entre los rebeldes del AFC/M23 y las Fuerzas Armadas de la RDC.
La iniciativa, impulsada tras consultas con el presidente Félix Tshisekedi, también presidente en ejercicio de la CIRGL, busca garantizar que el sistema de verificación sea creíble, seguro y operativamente viable, evaluando las condiciones de acceso, seguridad y logística sobre el terreno.
Conforme a la resolución 2808 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU, la MONUSCO está autorizada a apoyar la implementación de un alto el fuego permanente, incluido el Mecanismo de Vigilancia y Verificación y el Mecanismo Conjunto de Verificación Ampliado Plus (MCVE+), derivado del Acuerdo Marco de Doha firmado en noviembre de 2025.
La misión en Sud-Kivu tendrá un mandato centrado exclusivamente en el seguimiento del cese de hostilidades, sin incluir tareas de protección de civiles, a diferencia de su despliegue en Kivu del Norte e Ituri. Este proceso se inscribe en un contexto más amplio de esfuerzos diplomáticos, incluidos los acuerdos de Doha y Washington, orientados a reducir la escalada del conflicto en el este de la República Democrática del Congo.


