El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, confirmó el regreso seguro de 17 ciudadanos sudafricanos, de entre 20 y 39 años, que presuntamente fueron reclutados por la fuerza para participar en el conflicto ruso-ucraniano.
Cuatro ya han regresado al país, once están en camino y dos permanecen en Rusia —uno hospitalizado en Moscú y otro a la espera de completar su viaje—, mientras la embajada sudafricana supervisa la situación.
Según las autoridades, los jóvenes habrían sido incentivados por intermediarios sudafricanos a participar en actividades mercenarias.
El gobierno abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del reclutamiento y alertar sobre los riesgos de involucrarse en conflictos extranjeros.


