La Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (Cedeao) afronta dos diferendos internos en un contexto regional marcado por la salida de Mali, Burkina Faso y Níger, ahora agrupados en la Alianza de los Estados del Sahel (AES), y por varios cambios anticonstitucionales en la región.
El primer conflicto enfrenta a Ghana y Togo por la delimitación de su frontera marítima. Accra inició un procedimiento de arbitraje internacional al amparo de la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar, mientras Lomé reiteró su compromiso con una solución pacífica tras el fracaso de las negociaciones bilaterales iniciadas en 2018.
El segundo caso concierne a un incidente fronterizo entre Guinea y Sierra Leona. Conakry asegura haber detenido a soldados sierraleoneses que habrían cruzado su territorio, mientras Freetown sostiene que sus militares actuaban dentro de su jurisdicción. La situación resulta particularmente sensible, ya que el presidente de Sierra Leona ejerce actualmente la presidencia en funciones de la Cedeao.
Estas tensiones coinciden con la próxima asunción de Senegal al frente de la Comisión de la Cedeao para el periodo 2026-2030.
La capacidad de la organización para mediar con imparcialidad y preservar la cohesión regional será clave para su credibilidad en un África Oeste en plena reconfiguración.


