A medida que avanzan las conversaciones sobre la autonomía en el Sáhara marroquí bajo impulso estadounidense, Argelia estaría buscando garantías sobre la intangibilidad de sus fronteras heredadas del periodo colonial.
En un contexto de aceleración inédita de las negociaciones, bajo mediación de Estados Unidos y en el marco de las Naciones Unidas, Argel aparece preocupada por las implicaciones territoriales de un eventual acuerdo. Según un análisis publicado por el think tank “The Washington Institute for Near East Policy”, Argel concedería especial importancia a la preservación de las fronteras heredadas de la colonización francesa en caso de una solución basada en la autonomía bajo soberanía marroquí.
Las recientes discusiones celebradas en Madrid y posteriormente en Washington los días 23 y 24 de febrero reunieron a Marruecos, Argelia, el Frente Polisario y Mauritania, bajo los auspicios de Estados Unidos y en coordinación con la ONU. El portavoz del secretario general de la ONU calificó los intercambios en Washington de “profundos y alentadores”, señalando que se desarrollan sobre la base de la iniciativa marroquí de autonomía y conforme a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad adoptada en octubre de 2025.
La implicación directa de Washington supone una evolución respecto a años de estancamiento diplomático bajo conducción exclusiva de la ONU. El informe destaca que haber logrado que Argelia participe en la mesa de negociaciones constituye un cambio significativo, en un contexto donde también pesan debates en el Congreso estadounidense sobre las adquisiciones de armamento ruso por parte de Argel y el estatus del Frente Polisario.
Más allá del expediente del Sáhara, el documento subraya la sensibilidad histórica de las autoridades argelinas en torno a la delimitación de sus fronteras. Según los autores, cualquier solución duradera deberá tener en cuenta, desde la perspectiva argelina, el carácter intangible de las fronteras poscoloniales. En esta lectura, Argel buscaría garantías explícitas de que un acuerdo sobre el Sáhara no reabrirá otros contenciosos territoriales.
Esta dimensión fronteriza remite a diferendos antiguos entre Marruecos y Argelia, anteriores al propio conflicto sahariano. El análisis concluye que, para ciertos sectores en Argel, el statu quo territorial es un elemento central de la estabilidad nacional, y que su participación en las conversaciones responde también al objetivo de asegurar garantías internacionales sobre la preservación de su integridad territorial.


