Senegal pidió un alto el fuego inmediato tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán y las posteriores represalias iraníes. En un comunicado difundido el sábado por el Ministerio de Integración Africana y Asuntos Exteriores, Dakar expresó su profunda preocupación por la escalada militar y condenó “el uso de la fuerza cualquiera que sea el pretexto”, exhortando a todas las partes a privilegiar la diplomacia como única vía para una paz duradera.
Otras capitales africanas también reaccionaron. El presidente sudafricano Cyril Ramaphosa llamó al diálogo y al respeto del derecho internacional, mientras que Nigeria pidió desescalada y activó medidas de protección para sus ciudadanos en la región. La Unión Africana advirtió sobre las consecuencias económicas y alimentarias para el continente. Por su parte, Marruecos condenó con firmeza los ataques con misiles iraníes contra Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Kuwait y Jordania, calificándolos de violación de su soberanía.
Rusia denunció los bombardeos como una “agresión armada planificada y no provocada”, alertando sobre el riesgo de una catástrofe humanitaria y radiológica y pidiendo un retorno inmediato a la vía diplomática.
En la mañana del 28 de febrero, fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques aéreos contra varias ciudades iraníes, incluida Teherán, tras semanas de tensiones en torno al programa nuclear y balístico iraní. Según informaciones disponibles, los bombardeos dejaron al menos 51 muertos, mientras fuentes no oficiales elevan el balance a más de 85 víctimas, entre civiles y miembros de las fuerzas iraníes.
En respuesta, Irán disparó misiles y desplegó drones contra Israel, activando sirenas y sistemas de defensa en diversas regiones. Estos hechos se producen en un contexto de tensiones prolongadas y recuerdan el enfrentamiento de doce días entre Israel e Irán en junio de 2025, cuando se atacaron instalaciones militares y nucleares con apoyo estadounidense.


