Varios países africanos iniciaron operaciones de evacuación masiva de sus ciudadanos en Irán y otros países de Oriente Medio, ante el agravamiento de la crisis de seguridad en la región.
Ghana, Kenia, Nigeria, Sudán y Uganda anunciaron planes para trasladar a sus ciudadanos a lugares seguros, en un contexto marcado por bombardeos aéreos y ataques con misiles y drones. Los enfrentamientos se intensificaron tras las ofensivas estadounidenses e israelíes en territorio iraní y la posterior respuesta de Teherán contra Israel y bases militares estadounidenses en varios países del Golfo.
La situación provocó importantes perturbaciones en el tráfico aéreo, mientras continúan los ataques nocturnos. Ante el riesgo de una escalada mayor, Ghana decidió cerrar su embajada en Teherán y organizar la evacuación urgente de sus ciudadanos y parte del personal diplomático, manteniendo únicamente personal esencial para los servicios consulares.
Nigeria informó que ya finalizó los planes de evacuación de sus ciudadanos atrapados en Irán e Israel. Sudán anunció la salida inmediata de sus nacionales, Uganda organiza el traslado aéreo de 48 estudiantes vía Türkiye, y Kenia adopta medidas similares para repatriar a sus ciudadanos.
Por su parte, Sudáfrica instó a sus ciudadanos a extremar la prudencia y registrarse ante las misiones diplomáticas más cercanas para facilitar el seguimiento de su situación, en un contexto de creciente incertidumbre regional.


