Una huelga de tres días iniciada el 30 de marzo por catorce sindicatos de transportistas está perturbando gravemente el transporte urbano en Senegal, provocando importantes dificultades de movilidad en varias ciudades.
Los sindicatos denuncian disfunciones en la gestión del sector y reclaman el reconocimiento oficial de una nueva entidad sindical creada en febrero de 2026, cuya legitimidad, según ellos, es cuestionada por las autoridades.
También critican prácticas recurrentes que califican de “acoso” y “corrupción” en las carreteras, así como el incumplimiento de acuerdos previos, especialmente en relación con la reducción de los controles.
Este movimiento refleja un malestar profundo en el sector del transporte, que afecta directamente a los usuarios, cuyos desplazamientos se han vuelto más difíciles durante la huelga.
Para mitigar el impacto, la empresa pública del tren regional ha reforzado su oferta, aumentando el número de trenes en circulación de 15 a 22.
Por su parte, el ministro de Transportes, Yankoba Diémé, instó a las autoridades regionales a garantizar la libre circulación de los vehículos que no participan en la huelga.


