Nigeria ha atraído alrededor de 425 millones de dólares en inversiones en 2025 para la instalación de ocho unidades de fabricación de equipos vinculados a las energías renovables, en particular paneles solares, confirmando su ambición de convertirse en un polo regional de producción de energía limpia en África del Oeste.
El director general de la Agencia de Electrificación Rural (REA), Abba Aliyu, indicó que estas inversiones se inscriben en una estrategia destinada a reforzar la producción local de paneles solares y posicionar al país como un hub industrial regional en el sector de las energías renovables.
Durante un seminario web organizado por la Asociación Africana de Periodistas y Editores del sector energético, subrayó la creciente confianza de los inversores en el mercado nigeriano de energías renovables. Precisó que la capacidad de producción local ha pasado de unos 120 megavatios a cerca de 300 megavatios, con aproximadamente 3,7 gigavatios de proyectos en desarrollo.
Según explicó, el sector manufacturero ya empieza a generar impactos en las exportaciones, con paneles solares producidos localmente que se envían desde Lagos hacia Accra, en Ghana, lo que ilustra la emergencia de Nigeria como plataforma regional de producción. «Por primera vez, Nigeria produce paneles solares localmente, y estos ya se exportan», afirmó.
Abba Aliyu destacó también las reformas regulatorias emprendidas para mejorar la viabilidad de los proyectos y reforzar la participación del sector privado. Presentó el programa nigeriano de acceso distribuido a energías renovables como la mayor iniciativa pública de este tipo a nivel mundial, basada en mini-redes y financiamiento privado.
Este programa, valorado en 750 millones de dólares, debería permitir movilizar unos 1.100 millones de dólares adicionales de inversores privados e instituciones financieras, entre ellas Citibank Nigeria, Lotus Bank y la Corporación Financiera Internacional. Varios países africanos, como Mozambique, Benín, Burkina Faso, Níger, Chad, Mauritania y Mauricio, ya muestran interés en este modelo para adaptarlo a sus propias políticas energéticas.


