Egipto avanza en la clasificación de la CNUCED, impulsado por sus puertos y su posición estratégica en las principales rutas comerciales.
Egipto se situó en el puesto 19 a nivel mundial en el índice de conectividad del transporte marítimo regular (LSCI) en el primer trimestre de 2026, ganando tres posiciones en un año, según datos publicados por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (CNUCED). El país ocupa el primer lugar en África, lo que refleja un fortalecimiento en los intercambios marítimos internacionales, apoyado en sus infraestructuras portuarias y su ubicación entre el Mediterráneo y el mar Rojo.
Este avance se explica por una mayor integración en las redes logísticas globales, medida a través de varios indicadores, como el número de escalas, la capacidad de manejo de contenedores, el tamaño de los buques recibidos y la diversidad de los servicios marítimos.
Las autoridades egipcias subrayan que esta dinámica se basa en una estrategia orientada a reforzar el papel del país como plataforma regional de tránsito y comercio.
En esta clasificación, Marruecos se sitúa en el puesto 20 a nivel mundial, justo detrás de Egipto, confirmando el papel estructurante del puerto de Tanger Med en los flujos de transbordo en África. Sudáfrica le sigue en el puesto 23, pese a dificultades operativas en algunos de sus puertos.
Un segundo grupo africano, compuesto en particular por Yibuti, Togo, Kenia y Tanzania, también se beneficia de posiciones logísticas clave a escala regional.
El desempeño egipcio se enmarca en un programa de inversiones públicas destinado a modernizar las infraestructuras portuarias. Varios proyectos han permitido la ampliación de muelles, el dragado de canales y el desarrollo de terminales de contenedores en los puertos de Alejandría, Damieta y Sokhna.
Este último se integra en la zona económica del canal de Suez, concebida como un polo industrial y logístico que conecta los mercados africanos y asiáticos.
En continuidad con estos esfuerzos, las autoridades han reforzado las asociaciones con operadores internacionales para mejorar la eficiencia portuaria y aumentar la capacidad de tratamiento.
Las inversiones también abarcan la digitalización de las operaciones y la mejora de las conexiones terrestres, con el objetivo de agilizar la circulación de mercancías hacia el interior del país.
A nivel mundial, la jerarquía sigue dominada por China, seguida de grandes hubs como Singapur y Corea del Sur, así como por varias economías europeas y Estados Unidos. Esta configuración pone de relieve la concentración de los flujos en torno a grandes polos logísticos, en los que los puertos africanos buscan integrarse progresivamente, en un contexto de creciente competencia entre las principales plataformas del continente.


