Zambia renovó este jueves en Rabat su respaldo a la integridad territorial de Marruecos y al plan marroquí de autonomía para el Sáhara, reforzando la dinámica diplomática favorable a la posición marroquí en este asunto dentro del continente africano.
El apoyo zambiano fue expresado en un comunicado conjunto publicado al término de las conversaciones entre el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y su homólogo zambiano, Mulambo Haimbe, de visita de trabajo en Marruecos. Lusaka saludó en particular la adopción, el 31 de octubre de 2025, de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, presentada por las autoridades marroquíes como una consagración del plan de autonomía «en el marco de la soberanía marroquí».
El comunicado subraya que Zambia considera la iniciativa de autonomía propuesta por Rabat como «la única solución creíble, seria y realista» para alcanzar una solución al diferendo en torno al Sáhara. El jefe de la diplomacia zambiana expresó asimismo el apoyo de su país a los esfuerzos realizados bajo los auspicios de las Naciones Unidas para lograr una solución política duradera y mutuamente aceptable.
Esta toma de posición se produce mientras Marruecos continúa desde hace varios años una ofensiva diplomática en África destinada a consolidar los apoyos a su plan de autonomía. Rabat destaca la apertura de representaciones diplomáticas en las provincias del Sur como un indicador político de reconocimiento de su soberanía sobre el territorio. Zambia abrió su embajada en Rabat y un consulado general en Laayún en octubre de 2020.
Más allá del expediente del Sáhara, ambos responsables abordaron el desarrollo de las relaciones bilaterales. Nasser Bourita celebró «la evolución positiva» de los vínculos entre Rabat y Lusaka, en un contexto en el que Marruecos busca reforzar sus asociaciones económicas y diplomáticas en África austral, región históricamente más dividida sobre la cuestión del Sáhara.
La posición expresada por Zambia se inscribe en una dinámica más amplia observada en los últimos años entre varios Estados africanos que han brindado un apoyo explícito al plan de autonomía marroquí. Rabat considera esta evolución como una palanca diplomática central en las discusiones internacionales sobre el Sáhara, mientras que el proceso político conducido por las Naciones Unidas sigue sin avances significativos.

