Ante un déficit estimado en 500.000 viviendas, el Fondo Soberano de Inversiones Estratégicas (FONSIS) presentó Kajom Capital, un mecanismo de alquiler con opción a compra destinado a facilitar el acceso a la propiedad tanto a asalariados como a trabajadores del sector informal.
El director general del FONSIS, Babacar Gningue, afirmó que la iniciativa busca corregir lo que calificó de “injusticia social y económica”, al señalar que miles de senegaleses pasan toda su vida pagando alquiler sin llegar a ser propietarios. Según explicó, el acceso a la propiedad constituye uno de los pilares fundamentales de un Senegal “justo, soberano y próspero”.
Con el apoyo de socios financieros, el dispositivo prevé financiar 20.000 viviendas en diez años mediante un modelo que permite a los hogares adquirir progresivamente su vivienda sin necesidad de un crédito hipotecario inicial.
En un contexto de rápida urbanización y fuerte presión demográfica, especialmente en la región de Dakar, Kajom Capital se presenta como una “tercera vía” entre la autofinanciación y el préstamo hipotecario, a menudo inaccesible para gran parte de la población activa que trabaja en la informalidad.
El ministro de Urbanismo, Balla Moussa Fofana, subrayó que la política habitacional del Gobierno apunta a ofrecer una solución para cada nivel de ingresos. Recordó que cerca del 90 % de la población activa trabaja en el sector informal y destacó que el mecanismo está abierto a toda persona capaz de justificar ingresos regulares.
El modelo se basa en la adquisición de viviendas “llave en mano” a promotores autorizados, que luego se ofrecen mediante contratos de alquiler con opción a compra de entre diez y quince años. Si el beneficiario completa el contrato, se convierte en propietario; en caso de interrupción, parte de las sumas abonadas puede ser reembolsada.
El programa prevé una implementación progresiva: 200 viviendas en 2026, 1.000 anuales en 2027 y 2028, y 2.000 unidades por año a partir de 2029. Más de 230.000 solicitudes ya han sido registradas en línea. El coste global del proyecto se estima en 400.000 millones de francos CFA, y las autoridades invitan a bancos, aseguradoras e inversores privados a sumarse a la iniciativa.

