La 2ª Conferencia ministerial sobre el mantenimiento de la paz en entorno francófono se celebró este miércoles 20 de mayo en Rabat, con la participación de 63 delegaciones representantes de países de todos los continentes.
La 2ª Conferencia sobre el mantenimiento de la paz en entorno francófono, copresidida por el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y el ministro francés para Europa y de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, estuvo marcada por una intervención pregrabada del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, quien recordó la iniciativa “UN80”, destinada a contar con operaciones mejor adaptadas a las realidades del terreno.
En su intervención de apertura, el ministro marroquí de Asuntos Exteriores abogó por mandatos onusianos de mantenimiento de la paz acordes con la evolución sobre el terreno, “de lo contrario —dijo— corren el riesgo de transformarse en instrumentos de statu quo, en lugar de convertirse en verdaderas palancas para la resolución de conflictos”.
El ministro recordó que la celebración de esta conferencia en Marruecos refleja el profundo apego del Reino a los valores de paz, cooperación y solidaridad internacional, conforme a las Altas Instrucciones Reales.
En su discurso, Bourita señaló que “las operaciones de mantenimiento de la paz deben basarse en mandatos realistas, alcanzables, jerarquizados y respaldados por estrategias políticas claramente definidas y regularmente reevaluadas”.
El responsable estimó que “es preferible perseguir objetivos menos ambiciosos pero efectivamente alcanzados, que mantener promesas irreales e incumplidas”.
El ministro destacó además que esta conferencia se celebra en un momento estratégico para el mantenimiento de la paz, en un contexto marcado por la persistencia de divisiones políticas en el seno del Consejo de Seguridad, la evolución de la naturaleza de los conflictos y la creciente presión sobre los recursos disponibles.
También alertó sobre un teatro de operaciones cada vez más hostil, caracterizado por amenazas asimétricas y ataques de grupos armados no estatales y movimientos separatistas con vínculos comprobados con organizaciones terroristas que atacan a los Cascos Azules, llamando a una política de tolerancia cero frente a los crímenes cometidos contra el personal de mantenimiento de la paz.
Frente a estos desafíos, el responsable marroquí consideró que “el debate no debe oponer el mantenimiento de lo existente a su abandono, sino centrarse en la necesaria reforma de este instrumento esencial del multilateralismo, para hacerlo más flexible, más eficaz y mejor adaptado a las realidades del terreno”.
Insistió en que las operaciones de mantenimiento de la paz deben seguir siendo instrumentos temporales al servicio de una solución política duradera y no sustituir la voluntad política de las partes. En esta perspectiva, el cierre de una misión debe poder contemplarse como un escenario plausible cuando la evolución del proceso político y las condiciones sobre el terreno lo permitan.
El ministro también destacó la singular experiencia de Marruecos en materia de mantenimiento de la paz, recordando la participación ininterrumpida del Reino desde 1960, el despliegue de más de 100.000 cascos azules marroquíes hasta la fecha, así como la presencia actual de cerca de 1.340 militares marroquíes, principalmente en la MINUSCA en la República Centroafricana y en la MONUSCO en la República Democrática del Congo. Según el ministro, esta contribución otorga a Marruecos una legitimidad particular para participar en los debates sobre la reforma de las operaciones de mantenimiento de la paz, en favor de un enfoque más eficaz, más seguro y más arraigado en las necesidades de las poblaciones locales.
Asimismo, llamó a la comunidad francófona a transformar su peso operativo en una verdadera influencia política y doctrinal, señalando que el espacio francófono acoge cerca de dos tercios de las misiones de mantenimiento de la paz en curso y moviliza cerca del 60 % del presupuesto onusiano destinado a este sector, mientras que su contribución en efectivos sigue estando por debajo de su potencial.
El ministro reafirmó la disposición de Marruecos a contribuir a este esfuerzo colectivo, especialmente a través de su Centro de Formación de Excelencia para el Mantenimiento de la Paz de Benslimane, al tiempo que llamó a institucionalizar la Conferencia ministerial sobre el mantenimiento de la paz en entorno francófono como marco político de orientación e impulso, con periodicidad anual o bianual.
Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, indicó en su intervención pregrabada que el mantenimiento de la paz constituye uno de los rostros más concretos de las Naciones Unidas, en un momento en que el mundo registra actualmente más conflictos que en cualquier otro periodo desde 1945.
Recordó que el mantenimiento de la paz sigue siendo uno de los instrumentos más sólidos y rentables de la comunidad internacional, que exige un compromiso político constante, recursos acordes con las necesidades y asociaciones duraderas.
El secretario general de la ONU señaló que el mantenimiento de la paz produce resultados cuando se apoya en un mandato claro, en la voluntad política de las partes y en un respaldo decidido de los Estados miembros, añadiendo que en los entornos francófonos, especialmente en África, la lengua, el conocimiento de las culturas, la capacidad para comprender las dinámicas locales y construir confianza son factores esenciales de éxito.
En este sentido, Guterres recordó la reforma emprendida en el marco de la iniciativa “UN80”, concebida como un estudio sobre las operaciones onusianas de mantenimiento de la paz, con el objetivo de disponer de operaciones mejor adaptadas a las realidades del terreno, más coherentes y más cercanas a las poblaciones.
Interviniendo igualmente en este encuentro, Jean-Noël Barrot subrayó que el Reino de Marruecos es un actor clave en materia de mantenimiento de la paz y un socio mayor en el continente africano, saludando las numerosas iniciativas y el compromiso del Reino en favor de la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad en África.
El ministro francés señaló que las operaciones de paz de las Naciones Unidas siguen siendo “indispensables”, añadiendo que su eficacia está “demostrada”, como lo evidencia el papel activo de los Cascos Azules en zonas a menudo alejadas de la atención mediática, pero que requieren una presencia imparcial de la comunidad internacional.
Esta segunda edición da continuidad a la primera Conferencia ministerial sobre el mantenimiento de la paz en entorno francófono, celebrada en París en 2016.


