La respuesta contra el Ébola se intensifica en África Central con medidas coordinadas de Estados Unidos, Sudáfrica y el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC África).
Ante el aumento de casos en la República Democrática del Congo y Uganda, Washington anunció una ayuda inicial de 23 millones de dólares y la activación de hasta 50 clínicas temporales destinadas al diagnóstico rápido, aislamiento y tratamiento de casos sospechosos.
Estados Unidos desplegó además un equipo de emergencia en la RDC y anunció restricciones de entrada para viajeros procedentes de la RDC, Uganda y Sudán del Sur, junto con alertas máximas de viaje para estos países.
Según responsables sanitarios estadounidenses, los análisis genéticos muestran que el virus en circulación presenta similitudes con cepas detectadas durante los brotes de 2007 y 2012, lo que confirma la eficacia de las herramientas diagnósticas existentes.
Por su parte, Sudáfrica anunció una contribución de 2,5 millones de dólares al Fondo Africano de Respuesta a Epidemias gestionado por el CDC África, en un gesto presentado como una señal de solidaridad regional.
Sobre el terreno, el CDC África desplegó expertos en la provincia congoleña de Ituri, especialmente en Bunia, para reforzar la vigilancia epidemiológica, la detección de casos y la respuesta comunitaria.
Las autoridades sanitarias califican la epidemia de “compleja y evolutiva”, mientras continúan los esfuerzos internacionales para contener la propagación del virus en la región.


