Reunidas en Abiyán, las 24 delegaciones de la 9ª Conferencia de la Red Africana de Autoridades de Protección de Datos Personales (RAPDP) adoptaron el 19 de mayo de 2026 una hoja de ruta para garantizar la soberanía digital del continente durante el período 2026-2030.
El documento estratégico marca un cambio importante: África pasa de declaraciones de intención a la exigencia de una aplicación efectiva de la protección de datos al más alto nivel del Estado, considerando este ámbito como una cuestión de soberanía, seguridad jurídica, confianza digital y competitividad económica.
La Declaración de Abiyán identifica varias debilidades actuales, entre ellas la falta de medios, la insuficiente independencia de los reguladores, la fragmentación de enfoques nacionales y los nuevos desafíos vinculados a la inteligencia artificial, la biometría, las finanzas digitales y las plataformas globales.
El texto introduce la obligación de pasar de una “conformidad de fachada” a una “conformidad demostrable”, exigiendo registros actualizados, evaluaciones formales de riesgos y la designación de responsables de protección de datos debidamente formados tanto en el sector público como en el privado.
Asimismo, insta a los gobiernos a integrar la protección de datos en sus estrategias de inteligencia artificial y ciberseguridad, promueve la elaboración de una doctrina africana común y busca armonizar las legislaciones nacionales para reforzar la cooperación interafricana y el peso del continente en los debates globales.
Con este plan, África afirma que la protección de los datos personales no es una imposición externa, sino el fundamento de un Estado digital responsable y un pilar esencial de su soberanía.

