El 11º Simposio Fiscal Africano concluyó el viernes 5 de junio en Rabat con un llamamiento a una mayor implicación de África en la gobernanza fiscal mundial y al fortalecimiento de la cooperación continental frente a las transformaciones de la fiscalidad internacional y la economía digital.
Reuniendo durante tres días a responsables públicos, administraciones tributarias, expertos, académicos y representantes del sector privado en torno al tema «Tendencias de la fiscalidad internacional – Una perspectiva africana», el 11º Simposio Fiscal Africano, organizado por el Centro de Estudios sobre Fiscalidad Africana (CSAT – Centre for Studies in African Taxation) del IBFD (International Bureau of Fiscal Documentation), subrayó la necesidad de que los países africanos construyan sistemas fiscales más resilientes, innovadores y adaptados a las realidades económicas del continente.
Organizado en colaboración con la Dirección General de Impuestos (DGI) y celebrado por primera vez en un país del Norte de África, el simposio reafirmó su estatus como plataforma de referencia para los debates sobre los desafíos de la fiscalidad internacional en el continente africano.
Durante la clausura, el director general de Impuestos de Marruecos, Younes Idrissi Kaitouni, recordó que África aspira ahora a participar plenamente en la concepción y evolución de las normas fiscales internacionales. Las profundas transformaciones que experimenta actualmente la fiscalidad mundial constituyen al mismo tiempo un gran desafío y una oportunidad estratégica para el continente, subrayó.
Ante la creciente complejidad de los modelos económicos, la digitalización de los intercambios y la rápida evolución de las normas internacionales, el responsable destacó tres prioridades estratégicas para los países africanos: la movilización de ingresos fiscales, el fortalecimiento de las capacidades de las administraciones públicas mediante la innovación y la transformación digital, y el desarrollo de la cooperación fiscal regional para compartir experiencias y buenas prácticas.
Por su parte, Aziz Son, Senior Associate del IBFD, al presentar las conclusiones de esta 11ª edición, afirmó que los debates pusieron de manifiesto la voluntad del continente de dejar de ser un simple receptor de normas fiscales globales y convertirse en un actor pleno en su elaboración y aplicación.
Señaló que las distintas sesiones evidenciaron la urgencia de desarrollar respuestas políticas coordinadas frente a los desafíos técnicos relacionados con la imposición de servicios transfronterizos, la economía digital y las nuevas formas de creación de valor. Insistió asimismo en la importancia de que los países africanos establezcan regímenes sólidos y coherentes de precios de transferencia, alineando las políticas fiscales con los objetivos geopolíticos, comerciales y de desarrollo del continente.
Durante tres días, los participantes debatieron varias temáticas estratégicas vinculadas al futuro de la fiscalidad internacional en África, entre ellas las recientes evoluciones del sistema fiscal mundial, la fiscalidad de los servicios transfronterizos, los precios de transferencia, la aplicación de los convenios fiscales y las interacciones entre comercio, inversión y soberanía fiscal.
Las discusiones también abordaron la administración tributaria del futuro, en un contexto marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías, así como los desafíos de la gobernanza fiscal mundial y la cooperación multilateral en un entorno internacional en rápida mutación.


