África está ya plenamente integrada en la economía mundial de las drogas sintéticas, con laboratorios clandestinos, redes transnacionales de tráfico y mercados de consumo en plena expansión, según un informe publicado en junio de 2026 por la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC).
Titulado «The New Drug World», el informe, elaborado por el experto Jason Eligh, ofrece un panorama preocupante sobre la expansión de las drogas sintéticas en el continente africano, en un contexto de retroceso del multilateralismo y de rápida adaptación de las redes del crimen organizado.
Según el Global Organized Crime Index 2025, citado en el informe, los mercados de drogas sintéticas están presentes en 186 de los 193 países del mundo, lo que representa el 96 % del total, una tendencia de la que África no escapa.
Cárteles mexicanos y producción local
El informe revela que varios cárteles mexicanos han trasladado parte de la producción de metanfetamina a instalaciones situadas en África, en asociación con organizaciones criminales locales y utilizando precursores químicos procedentes de Asia, antes de exportar la droga hacia mercados de consumo en la región del Pacífico.
Paralelamente, las cadenas de suministro de metanfetamina originadas en la región del Mekong se extienden actualmente desde el sudeste asiático hasta las costas africanas, centroamericanas y europeas.
Precursores químicos procedentes de India
Asimismo, el informe documenta que laboratorios clandestinos localizados en África Oriental y África Austral reciben suministros de precursores químicos procedentes de proveedores indios, tanto a través de canales legales desviados como de redes ilícitas, según un informe publicado por la GI-TOC en julio de 2025 sobre las economías criminales en África Oriental y Austral.
África del Oeste: muertes atribuidas erróneamente
En África del Oeste, análisis espectrográficos revelaron la presencia generalizada, hasta entonces desconocida, de cannabinoides sintéticos y nitazenos, directamente relacionados con tasas anormalmente elevadas de muertes por sobredosis.
Antes de las pruebas realizadas en Sierra Leona y Guinea-Bisáu, estos fallecimientos se atribuían a una droga callejera que supuestamente se elaboraba a partir de restos humanos. Los análisis desmintieron esos mitos al confirmar que las víctimas fallecían, en realidad, por sobredosis de drogas sintéticas no identificadas.
Divergencias políticas a escala continental
En el plano institucional, el informe señala un aumento de las tensiones en el seno de la Unión Africana (UA), donde algunos Estados miembros adoptan posiciones cada vez más conservadoras respecto al Plan de Acción de la UA sobre el Control de las Drogas, privilegiando un enfoque centrado en la seguridad frente a las estrategias de salud pública promovidas en el ámbito multilateral.
El informe concluye que, ante la expansión de los mercados de drogas sintéticas, «vivimos en un nuevo mundo de las drogas», una realidad que «exige que pensemos de manera diferente, actuemos de manera diferente y cooperemos de manera diferente».
SG/RT/APA


