La octava edición del Congreso Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) concluyó el jueves por la noche en Tánger, norte de Marruecos, con un llamamiento a fortalecer el multilateralismo local, consolidar la democracia de proximidad y situar a las colectividades territoriales como actores esenciales de las transformaciones mundiales.
Durante la ceremonia de clausura del 8.º Congreso, celebrado del 22 al 25 de junio en Tánger, el Consejo Mundial de CGLU proclamó oficialmente los resultados de las elecciones para la renovación de los órganos directivos y de la estructura de gobernanza de la organización para el próximo mandato político.
En esta ocasión, el alcalde de Konya, Uğur İbrahim Altay, fue elegido presidente de CGLU Mundial. Marruecos estará representado en la nueva estructura de gobernanza de la organización por Fatiha El Moudni, presidenta del Consejo Comunal de Rabat y presidenta de Metropolis, quien fue elegida tesorera de CGLU Mundial.
El evento estuvo marcado también por la adopción por unanimidad de la Declaración Política de Tánger y del Documento Final de Tánger, que establecen las grandes orientaciones de la red mundial de gobiernos locales y regionales para el período posterior a 2030.
Ambos documentos incorporan, en particular, la Nueva Carta-Agenda Mundial de los Derechos Humanos en la Ciudad y formulan una serie de recomendaciones destinadas a promover territorios más inclusivos, resilientes y sostenibles, situando a los gobiernos locales y regionales en el centro de la aplicación de las futuras agendas internacionales.
En su intervención, la secretaria general de CGLU, Emilia Saiz, destacó que el Congreso de Tánger confirmó la vocación de la organización como un verdadero movimiento político mundial, dotado de legitimidad democrática y basado en la proximidad con la ciudadanía.
Añadió que los trabajos del Congreso permitieron definir un programa de acción centrado en la justicia en materia de vivienda, la democratización de las finanzas locales, la justicia climática, los sistemas alimentarios, los derechos culturales, la salud pública, así como la paz local y la prevención de conflictos.
Asimismo, Saiz resaltó el alcance de la Declaración de Tánger, que calificó como una auténtica hoja de ruta para el movimiento municipal durante los próximos años, al afirmar que el multilateralismo local está hoy en condiciones de aportar respuestas concretas a los desafíos globales mediante una acción descentralizada basada en los derechos, la protección de los bienes públicos, el cuidado de las comunidades y una gobernanza construida junto con la ciudadanía.
Por su parte, el presidente del Consejo Comunal de Tánger y presidente de la Asociación Marroquí de Presidentes de Consejos Comunales, Mounir Laymouri, subrayó que las jornadas del Congreso estuvieron marcadas por intensos debates, intercambios de experiencias y visiones compartidas, confirmando que los desafíos mundiales no pueden afrontarse sin una estrecha cooperación entre los distintos niveles de gobernanza, especialmente los gobiernos locales.
El encuentro reunió a más de 3.000 participantes, entre ellos ministros, alcaldes de grandes metrópolis del mundo, representantes electos locales, expertos y socios internacionales, en torno al tema central: «Una nueva generación de servicios públicos locales universales».
SG/RT/APA


