La muerte por arma de fuego de un ciudadano ghanés en Khayelitsha, al margen de las manifestaciones contra los migrantes celebradas el 30 de junio en Sudáfrica, ha reavivado las tensiones diplomáticas entre Accra y Pretoria, mientras las autoridades sudafricanas informan de más de 900 detenciones en todo el país y de varios miles de arrestos en algunas provincias.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ghana confirmó que Bashiru Isak, de 40 años, murió por disparos el 30 de junio en el municipio de Khayelitsha, durante enfrentamientos ocurridos en una jornada de movilización marcada por discursos y acciones hostiles contra los migrantes africanos. El Gobierno ghanés condenó el hecho «en los términos más enérgicos» y exigió una investigación «completa, transparente y rápida», así como el procesamiento de los responsables.
La Alta Comisión de Ghana en Pretoria presentó una denuncia oficial ante la Policía sudafricana. Según las autoridades ghanesas, ya se realizó la autopsia y se están organizando los trámites para la repatriación del cuerpo.
Durante una rueda de prensa del Centro Nacional Conjunto de Operaciones e Inteligencia (NATJOINTS), la comisaria nacional adjunta del Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS), teniente general Tebello Mosikili, informó de que el 30 de junio se registraron 120 manifestaciones en todo el país. De ellas, 108 transcurrieron sin incidentes importantes, mientras que en 12 fue necesaria la intervención de las fuerzas del orden.
El balance oficial señala más de 900 detenciones por actos de violencia pública, saqueos e infracciones relacionadas con la inmigración. Asimismo, un incidente con armas de fuego en Hillbrow dejó dos personas heridas.
No obstante, las autoridades policiales destacaron que la mayoría de las manifestaciones se desarrollaron dentro del marco legal, afirmando que «los sudafricanos ejercieron sus derechos constitucionales de forma pacífica, responsable y respetuosa de la ley».
Paralelamente, un balance distinto difundido en la provincia del Estado Libre informa de 3.116 detenciones durante cuatro días de operaciones multidisciplinarias. Entre ellas figuran 581 ciudadanos extranjeros en situación migratoria irregular, tras los saqueos registrados en varias localidades, entre ellas Vredefort, Thabong, Tumahole, Odendaalsrus y Petrus Steyn.
El comisario provincial, teniente general Thabang Lesia, advirtió que los actos de violencia y saqueo contra bienes públicos serán tratados «con todo el rigor de la ley».
Por otra parte, la Policía sudafricana abrió una investigación sobre una segunda muerte ocurrida durante la noche del lunes al martes en Durban. El cuerpo de un ciudadano extranjero fue hallado tras caer desde el octavo piso de un edificio. Según las primeras informaciones, la víctima se encontraba escondida junto con otros dos compatriotas en un almacén desde hacía varios días. Las circunstancias exactas del suceso aún están siendo investigadas.
Según un análisis de la consultora Alfa Destiny Communications, las autoridades sudafricanas desplegaron un dispositivo de seguridad valorado en 600 millones de rands para supervisar la jornada nacional de movilización convocada por movimientos que exigen la expulsión de los migrantes en situación irregular. El informe destaca que la situación llevó a varios países africanos a adoptar medidas de asistencia y protección para sus ciudadanos residentes en Sudáfrica.
Por último, Accra recordó que la petición presentada ante la Comisión de la Unión Africana sobre los actos de violencia xenófoba en Sudáfrica sigue pendiente de examen urgente en una próxima reunión ordinaria. Las autoridades ghanesas también instaron a sus ciudadanos a extremar la vigilancia y recomendaron evitar las zonas de riesgo a quienes no hayan participado en las operaciones de repatriación.
SG/RT/APA


