El rey Mohammed VI presentó este miércoles las prioridades económicas y sociales de Marruecos, llamando a consolidar los logros alcanzados por el Reino y a abrir un nuevo ciclo de desarrollo.
En el discurso dirigido a la Nación con motivo del 27.º aniversario de su entronización, el Soberano destacó la estabilidad política, el dinamismo industrial y el fortalecimiento de la soberanía nacional como los principales motores del desarrollo de Marruecos.
El monarca subrayó que el Reino atraviesa una «etapa decisiva» de su desarrollo, marcada por la solidez de sus instituciones y la continuidad de sus opciones estratégicas. Frente a las tensiones regionales e internacionales, presentó la estabilidad política e institucional como un «capital estratégico» y una condición determinante para la trayectoria económica del país.
El Soberano recordó que la historia milenaria de Marruecos constituye su principal fortaleza y hace del Reino un Estado-nación que llena de orgullo a todos los marroquíes. Añadió que este legado representa una variable clave en la ecuación del desarrollo, un estímulo para avanzar, afrontar los desafíos y continuar trabajando al servicio de los intereses del país.
En este sentido, el Rey afirmó que nunca ha buscado la gloria personal ni el reconocimiento por desempeñar un papel de liderazgo a escala continental o internacional, subrayando que su prioridad sigue siendo servir al pueblo marroquí y permitir que todos los ciudadanos vivan con dignidad.
«Nunca fue objetivo mío buscar la gloria personal o el reconocimiento por desempeñar un papel de liderazgo continental o internacional; mi única preocupación ha sido la de cumplir fielmente con mi deber de servirte y permitir que todos los marroquíes disfruten de las condiciones de una vida libre y digna.Ahora, al reflexionar sobre lo que hemos logrado juntos, me embarga una mezcla de sentimientos de orgullo por nuestros éxitos y de optimismo por el futuro», afirmó.
El rey Mohammed VI destacó la resiliencia de Marruecos frente a las crisis y su capacidad para organizar grandes acontecimientos continentales e internacionales. Señaló que esta eficacia institucional acompaña un dinamismo económico sostenido, ilustrado por un crecimiento de alrededor del 4,9 % en 2025, mientras que para 2026 se espera un ritmo equivalente o superior. Añadió que la buena campaña agrícola y la mejora de las precipitaciones también contribuyeron a reforzar la seguridad hídrica y alimentaria.
El monarca insistió en la transformación del tejido productivo marroquí, impulsado actualmente por los sectores del automóvil, la aeronáutica, las energías renovables y las industrias agroalimentarias. Marruecos dispone hoy de una capacidad anual de producción de aproximadamente un millón de vehículos, mientras que la industria automotriz y la aeronáutica representan más del 40 % de sus exportaciones. Asimismo, señaló que el desarrollo de baterías eléctricas, motores y sistemas de aterrizaje aeronáuticos, junto con el lanzamiento de los primeros megaproyectos relacionados con el hidrógeno verde, reforzarán la integración del Reino en las cadenas industriales estratégicas.
El rey Mohammed VI también situó la autosuficiencia y la soberanía económica entre las prioridades nacionales frente al resurgimiento del proteccionismo mundial. Indicó que las industrias agroalimentaria y farmacéutica cubren ya cerca del 80 % de las necesidades nacionales, mientras que el establecimiento de una base industrial y tecnológica en los ámbitos de la defensa y la ciberseguridad permitirá fortalecer progresivamente las capacidades del país. Recordó igualmente que el turismo registró un desempeño histórico, con cerca de 20 millones de visitantes en 2025, incluidos los marroquíes residentes en el extranjero.
En el plano social, el Rey llamó a proseguir la generalización de la protección social y a acelerar los programas de desarrollo territorial integrado. Exhortó al sector financiero a respaldar de forma más decidida a las pequeñas y medianas empresas, la innovación, la industrialización y las exportaciones, especialmente mediante una mayor movilización del ahorro nacional. Al tiempo que abogó por una revitalización de los mercados financieros,
El rey Mohammed VI subrayó que esta orientación permitirá dar «un impulso decisivo» a la dinámica de desarrollo del Marruecos emergente.
Finalmente, el Soberano expresó su deseo de que las próximas elecciones legislativas, previstas para el 23 de septiembre de 2026, y la formación de un nuevo Gobierno inauguren un nuevo ciclo basado en la preservación de los logros alcanzados, la continuidad de los grandes proyectos y la profundización de las reformas estructurales.
SG/RT/APA


