El Grupo McKinel expresó su “gran sorpresa y decepción” tras la decisión del presidente nigerino Abdourahamane Tiani de nacionalizar la Sociedad de Minas del Liptako (SML) SA, operadora de las minas de oro de Samira Libiri y Boulondjounga, anunciada el 8 de agosto. McKinel controla el 80 % del capital de la SML desde 2019 y afirma haber invertido “más de 40 millones de dólares” en el proyecto, negando las acusaciones de incumplimiento formuladas por las autoridades.
El Gobierno de Níger acusa a la compañía de no respetar los compromisos contractuales, alegando acumulación de atrasos fiscales y salariales, endeudamiento, paros reiterados de producción y la reducción de más de la mitad de la plantilla mediante despidos o suspensión temporal. Pese a las facilidades concedidas, el Ejecutivo sostiene que la situación no mejoró, justificando la nacionalización para preservar una empresa considerada estratégica para la economía nacional.
En respuesta, McKinel señala que la producción se ha visto “gravemente perturbada” por causas de fuerza mayor, como los ataques terroristas recurrentes desde 2020 y la presencia de minas terrestres en las zonas auríferas, lo que habría limitado el acceso a determinados yacimientos. El grupo asegura haber iniciado a principios de 2025 conversaciones para transferir sus acciones al Estado, lamentando que la medida se adoptara “sin consulta previa”, en contra —según su versión— de lo establecido por la legislación minera nigerina.
La empresa defiende “la importancia del diálogo y del respeto de los compromisos contractuales”, y recuerda que la estabilidad jurídica y de seguridad resulta esencial para la confianza de los inversores. Asimismo, reafirma su compromiso con Níger y con la comunidad local, y pide a sus socios y empleados “mantener la calma” mientras se busca una solución negociada.
Esta medida se produce dos meses después de la nacionalización de la Sociedad de Minas del Aïr (SOMAIR SA), filial del grupo francés Orano, como parte de la política de soberanía económica emprendida por Niamey tras el golpe de Estado del 26 de julio de 2023

